El director de la Policía en la primera parte del Gobierno de Gustavo Petro, el general Henry Sanabria, se autocalifica como “ultraconservador” para profesar su fe católica, aplicar la Constitución y luchas contra la corrupción en las filas de su institución. En su visita a Medellín este lunes, donde entregó 110 policías nuevos para la ciudad, le confirmó a EL COLOMBIANO que la fuerza pública ya está actuando contra los invasores de tierras y que, además, apoya la idea de que la entidad que comanda salga del Ministerio de Defensa si el proyecto de “paz total” se concreta.
¿Lo sorprendió ser nombrado Director de la Policía?
“Claro, porque estaba más afuera que adentro. Pensaba que me iba a ir. El día anterior a que me anunciaran la designación fui a Monserrate a darle gracias a Dios. Era la despedida. Fue una sorpresa”.
¿Por qué lo dejaron?
“El señor Presidente me dijo que lo único que me critican es que soy ultraconservador. Y soy ultrarecontraconservador. Y no como partido político, sino que soy radical en el cumplimiento de la Constitución y las leyes, y en el amor a Dios. En eso no hay negociación de nada, prefiero morirme antes de renunciar a nuestro Señor.
¿Eso le ha generado algún lío?
“Yo no tengo tintes políticos, para nada. Pero algo que sí me dijeron es que, como yo manejaba mi carro en Bogotá y no tenía esquema de seguridad, pues que eso no lo habían visto antes. También me resaltaron el trato hacia la gente”.
¿Por qué manejaba su propio carro?
“Porque yo decía que me ahorraba un policía y, sin el esquema, me ahorro 7 policías más. Yo puedo manejar mi carro. Esa concepción la he tenido siempre, me acostumbré a ser autosuficiente, pero ahora no puedo porque, por ejemplo, si hay un accidente de tránsito no me puedo involucrar”.
¿De dónde le viene a usted ese sentido?
“Tuve un primer comandante, el mayor Luis Andrés Estupiñán Chaux, hoy coronel retirado, que nos enseñó a ser así; andar solos y sin tener que depender de otra persona o de secretarios. Fue una muy buena forma de educar para ser autosuficientes. Y así me acostumbré a ser desde el principio, desde subteniente”.
¿Qué le dijo el Presidente cuando lo designó, qué Policía espera de usted?
“Evidentemente el tema de la paz, porque todos queremos la paz. También luchar contra la corrupción y, para mí, eso no es solo apropiarse de los dineros públicos sino no cumplir con los deberes. En eso soy muy radical. En Cartagena, por ejemplo, retiré 120 policías porque tenía la facultad y lo hice porque comprobé, de acuerdo con la investigación, que habían hecho algo malo”.
Son muchos, ¿qué pasó?
“Por ejemplo, unos, fuera de su jurisdicción, pararon un carro y le pidieron $200.000. El señor dijo que los llevaba al cajero, pero se les fue; ellos se le atravesaron y él los atropelló, pero grabó todo. Por eso, heridos en el hospital, los retiré”.
¿Qué lo trajo a Medellín?
“El apoyo a Antioquia. La gestión del señor general (Carlos) Rojas va a ser una de las mejores, porque es experto en seguridad ciudadana. El señor subcomandante de la Policía de Antioquia también es un lujo de oficial. La idea es cooperar en su gestión. Hay que proteger a Antioquia y aquí está la Policía Nacional firme”.
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Llegaron 110 uniformados nuevos para la ciudad...
“Sí, es algo que estamos haciendo por todo el país, pero queremos que sean más y, por eso, estamos mirando cómo más apoyamos a Antioquia”.
¿Cómo le fue en el consejo de seguridad de Medellín?
““Nos reunimos con los 10 alcaldes del Área Metropolitana para analizar sus necesidades en seguridad y convivencia asociadas a lo que le corresponde a la Policía. Hablamos de lo que se va a hacer en varios ítems, como en tecnología. Vamos a ver cómo interactúan los sistemas de información de la Policía y los locales”.
¿De qué forma lo harán?
“Aquí tienen lectores de cámaras de vehículos, de rostro, pero no información básica como saber si ese rostro está asociado a un crimen. Brindaríamos esa información”.
¿Qué le preocupa de Medellín y de Antioquia?
“Antioquia tiene un potencial enorme que es su gente. Pero hay gente al margen de la ley que genera fricciones criminales. En el departamento tenemos cinco escenarios de confrontación con grupos al margen de la ley, y de ellos se desprenden hacia Medellín hechos retaliatorios. La preocupación es que lo que pasa en ciertos municipios llegue a la ciudad como manifestación de poder criminal”.
¿De qué forma lo evitan?
“Con el Comandante de la Policía de Antioquia, en coordinación con las Fuerzas Militares, la idea es impactar sus finanzas criminales en torno a la minería ilegal, el narcotráfico, para contener su expansión. De paso, atacar a quienes se nutren de esas finanzas y que nosotros llamamos criminales de cuello blanco”.
Medellín tuvo reducción de homicidios, pero influyó el pacto de no agresión entre bandas para sumarse a la “paz total”. ¿Qué opina?
“Hay grupos que optan por atacar y mostrarse fuertes para hablar de paz, pero otros han dicho, aquí en Medellín, que frente a un proceso de paz, al contrario, hay que mostrarse con disposición de paz. Lo que se quiere es eso, que no haya confrontación, pero que eso vaya de la mano del cumplimiento de la ley. O sea, se entregan y se someten, porque lo que se busca es que no sigan delinquiendo. Ahora, si siguen delinquiendo tenemos que seguir actuando”.
¿La Policía qué papel va a jugar en todo lo de paz?
“Es fácil, porque es cumplir la Constitución y las leyes. Lo que nos corresponde es doblegar voluntades criminales a partir de la aplicación de la ley, y, en el caso de las organizaciones criminales, la ley penal de la mano de la Fiscalía y los jueces. Nos toca seguir haciendo lo mismo, capturando y llevando ante los jueces, y previniendo, que es algo que me gusta hacer, prevenir”.
Si hay una especie de perdón, eso queda en el aire...
“Habría que mirar cómo va a ser ese proceso, porque hay mecanismos con los que cuenta la ley penal, como la amnistía o el indulto, que habría que mirar cuál se otorga de acuerdo con los requisitos y características que tienen. Habría que ver políticamente cómo se maneja eso. Nosotros estamos es para cumplir la ley y lo que se disponga”.
¿Le molesta que se negocie con narcos?
“Esa parte no nos corresponde discutirlo. Lo que nos corresponde es cumplir la Constitución y la Ley, y en su marco actuamos y cumplimos lo que legalmente se ordene”.
¿Apoya que la Policía salga del Ministerio de Defensa?
“Está dentro de la baraja de posibilidades. Lo que hemos dicho desde hace 30 años, que se maneja ese discurso de salir del Ministerio de Defensa, es que sí, pero todavía no. Hay que mirar en qué momento debe ser y eso lo harán, lo de ver el momento, el Presidente y el Ministro de Defensa”. Todo depende de cómo evoluciones todo el tema de paz”.
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¿El Esmad sí ha entrado a las tierras invadidas tras el ultimátum de 48 horas?
“Sí hemos entrado, ha habido acciones exitosas, incluso aquí en Antioquia, particularmente en Urabá. La Policía ha acompañado a jueces de restitución de tierras y jueces civiles para expulsar personas que han perturbado la posesión de inmuebles. Mucha cosa que se hace no es pública. Por ejemplo, tuvimos más de 600 situaciones de conflictividad sociales en el país, en las que no hemos tenido que usar la fuerzas, sino que simplemente la presencia policial ha servido para disuadir. También hemos acompañado diferentes manifestaciones sociales”.
¿Cómo fue de tierras?
“Hemos actuado con el acompañamiento de jueces. Nosotros tenemos por artículo 81 de la ley 1801 de 2016 48 horas para prevenir o expulsar. Pasadas esas 48 horas ya le correspondería al inspector de Policía, según la misma norma, actuar. Pero tenemos otras facultades, que es sobre la invasión de tierras o avasallamiento de inmuebles. En las primeras 48 horas aplicamos la expulsión, pero después de ese tiempo podemos capturar”.
¿En qué quedó la erradicación de cultivos ilícitos?
“El propósito es que la erradicación sea voluntaria siempre y cuando haya un programa de sustitución de cultivos, sumado a una propuesta de campesinos cultivadores para garantizar que se cumpla ese propósito. Pero, mientras tanto, la orden presidencial y del Ministro de Defensa es que haya erradicación forzosa. Continuaremos utilizando todos los recursos a nuestro alcance para destruir los sitios de producción de droga”.