Dilan Cruz sigue internado en un hospital de Bogotá tras ser gravemente herido el pasado sábado en medio de una protesta pacífica. En el último reporte de salud dado a conocer, el joven se mantiene estable, aunque con pronóstico reservado. La evolución de Dilan ha sido seguida por los cientos de manifestantes que siguen marchando en las calles contra el gobierno de Iván Duque, y quienes han convertido al joven en un símbolo de la represión violenta que señala al Esmad como principal ejecutor.
Este joven de 18 años se iba a graduar este lunes como bachiller del colegio público Ricaurte, en el sur de la ciudad. Hoy se debate entre la vida y la muerte después de recibir un proyectil lanzado por agentes del Esmad en una protesta en el centro de la capital. En los videos que inundan las redes sociales se ve a un grupo de manifestantes corriendo en medio del humo de gases lacrimógenos. El sonido de un disparo, la figura de Dilan cayendo al asfalto y el grito de sus compañeros corriendo desesperados hacia él.
Según el Distrito, el grupo de socorristas que lo reanimó tardó once minutos en llegar.
Desde que se conoció este suceso, que se suma a otros hechos violentos como la muerte de tres personas en Valle del Cauca, ciudadanos se reunieron en varios puntos de Colombia para recordar a Dilan y pedir el desmonte del Esmad. Tanto la Procuraduría como la Policía han asegurado que investigarán el accionar de la fuerza pública y han mandado mensajes de solidaridad. El Icetex, una entidad ampliamente señalada después de que un familiar del joven dijera que se le había negado un crédito educativo, se pronunció deseando la recuperación de Dilan y desmintiendo que haya recibido alguna solicitud del estudiante.
Compañeros y profesores
Una de las concentraciones más grandes en apoyo a Dilan se realizó en el Colegio Ricaurte, donde amigos, compañeros y profesores del joven herido se reunieron para caminar desde esa zona del sur de la ciudad hacia el centro en rechazo a la situación que vive el estudiante. “El Esmad (Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía), una entidad creada por el Estado, agredió y le disparó un gas lacrimógeno de frente a un estudiante de este colegio. Yo soy docente, hemos salido a marchar pacíficamente, decentemente, sin agresiones”, dijo a Efe una maestra del colegio que prefirió no revelar su nombre.
La mujer, que llevaba un cartel que decía “Soy profe y me siento indignada por la agresión del Esmad a mi estudiante Dilan y sigo marchando pacíficamente”, aseguró que el joven simplemente estaba manifestándose en paz para buscar una “mejor calidad de vida para su futuro”. “Un muchacho normal, que simplemente estaba buscando un préstamo o una beca para seguir estudiando, no hay derecho a lo que le hicieron. Él no es ni agresivo, ni de izquierda ni de derecha”, aseguró entre lágrimas.
Al colegio llegaron más de mil personas, la mayoría vestía camisetas blancas y llevaba cacerolas en sus manos. Comenzaron a caminar desde allí hacia la Calle 19 con Carrera Cuarta, lugar del centro de Bogotá donde fue agredido el manifestante. La numerosa caravana la lideraba un grupo de estudiantes que cargaban una gigante pancarta que rezaba “Por aquí circula la vida del Ricaurte. Todos somos Dilan” y lideraban el cántico “Soy estudiante soy”, tradicional en las manifestaciones universitarias en Colombia.
También había otros letreros, como el que llevaba una niña y en el que tenía escrita la célebre frase del libertador Simón Bolívar “Maldito sea el soldado que apunta las armas contra su propio pueblo” o uno que rezaba “Hoy por Dilan, mañana puede ser por usted”. A lo largo del recorrido, la multitud cantó “Dilan, amigo, el pueblo está contigo”, mientras que algunos curiosos se sumaron a ellos durante el camino.
Al llegar a la zona donde fue herido, los manifestantes pusieron un cartel negro que decía “Con el miedo de mi familia no se juega” y lo rodearon de claveles y velas amarillas, así como guardaron un minuto de silencio por Dilan y su recuperación.