La grave emergencia sanitaria que tenía perjudicados a cerca de 3.300 internos de la cárcel La Picota, en Bogotá, por cuenta de una falla en la tubería, ya fue solucionada por la administración de la prisión.
Así lo informó este martes la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), por medio de un comunicado en el cual reiteró: “Luego de dos días de trabajo incansable entre los grupos de infraestructura de la Uspec y del Inpec, y con el apoyo de funcionarios adscritos al complejo penitenciario, y personal de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de
Bogotá, se logró normalizar al 100% el servicio de agua potable para la Estructura 3 de La Picota”.
¿Cómo empezó la emergencia?
De acuerdo con un reporte de Horacio Bustamante Reyes, director del citado establecimiento penitenciario, el pasado 7 de octubre un aguacero colapsó la capacidad de la vieja tubería, provocando inundaciones en patios, celdas y otras estancias.
También causó desagües en las baterías sanitarias, por lo que los presos se han quejado de que algunas celdas están llenas de excrementos.
“Se ha comenzado desde ya a generar una situación crítica de inconformismo por parte del P.P.L. (Personal Privado de la Libertad), que puede generar situaciones de imprevisibles consecuencias”, advirtió Bustamante en el reporte, dirigido a la dirección del Inpec.
El daño fue atendido por la Uspec, cuyos contratistas determinaron que la alta presión de agua que produjeron las lluvias, reventó un codo de la tubería.
De acuerdo con dicha entidad, “entre las acciones realizadas el día de hoy (martes) y que permitieron restablecer el servicio, destacamos las labores de remoción y excavación en un área de 4 m² y con una profundidad de 1.5, la instalación de una T, el cambio de un codo y el reemplazo de una línea de la tubería de aproximadamente 4 metros”.
La zona más afectada fue la Estructura 3, que alberga más de 700 internos.
Según el Uspec, este miércoles “se espera la llegada de dos máquinas vactor para la limpieza y succión de material sólido del alcantarillado del complejo penitenciario”.
La cárcel La Picota, señalada como una de las más corruptas del país, por sus frecuentes escándalos de fugas (como la del narco alias “Matamba”), es también famosa por su pabellón de extraditables, que alberga a varios de los criminales más peligrosos y millonarios del país.