El coronel (r) Élmer Fernández –director de la cárcel La Modelo de Bogotá– fue asesinado en la tarde de este jueves en medio de un ataque sicarial. Con su asesinato, son cinco los funcionarios de los centros penitenciarios que han sido asesinados en lo que va del 2024.
“Ya no sabemos qué más hacer, qué impotencia, ser servidor penitenciario en este país es tener una lápida en la cabecera. Ayúdennos, por favor”, señaló la Unión de Trabajadores Penitenciarios cuando conoció la noticia del asesinato del director.
Las amenazas contra los funcionarios penitenciarios aparecieron a principios de este año y responden al endurecimiento de los controles que hay dentro de los penales con los reos.
Carlos Andrés Sandoval estaba de descanso el 31 de enero. Eran las 8:00 y el hombre departía con sus familiares y amigos en un local de Cúcuta (Norte de Santander). Un sicario se acercó a la mesa y le propinó un disparo en la cabeza. La víctima alcanzó a ser trasladado hasta un centro asistencial, pero falleció por la gravedad de las heridas.
El 10 de febrero de este año asesinaron al dragoneante Jesús Daniel Cárdenas Barrera. Eran las 9:00 de la mañana y el funcionario ejercía control sobre la fila de mujeres que se alistaban a ingresar a la cárcel La Ternera de Cartagena para la visita conyugal. Dos sicarios se acercaron en moto y le propinaron dos disparos que le causaron la muerte instantánea.
Néstor Eduardo Quevedo tenía dos meses como pensionado del Inpec. Estaba en el barrio Olímpico de Palmira (Valle) en la noche del 8 de abril cuando fue asesinado en un acto sicarial.
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El 9 de abril, en la ciudad de Buga, fue asesinado el dragoneante Leider Alfredo Romo Rojas. El funcionario fue atacado por sicarios justo antes de ingresar a su trabajo en el centro carcelario. Tenía 38 años.
“El Inpec está trabajando muy duro en tratar de retomar las cárceles. Como consecuencia de todas las medidas que se toman, se ven las amenazas y los muertos que hoy dejan a sus familias huérfanas. Necesitamos garantías de protección”, pidió Oscar Robayo, presidente de la Unión de Trabajadores Penitenciarios en diálogo con EL COLOMBIANO.
Las amenazas se reactivaron en la noche del pasado 9 de mayo. Esa vez, la víctima fue el coronel Fernández. En el patio 4 de La Modelo colgaron mensajes intimidantes en el que pedían el cese de las requisas y advertían de atentar contra el director si los controles continuaban. Esa noche se escucharon tres disparos.
Una semana después, sicarios interceptaron el vehículo en el que se desplazaba el director Fernández y lo asesinaron.
“Hacemos un llamado a la Unidad Nacional de Protección, a la Policía, a los gobernadores y alcaldes para que nos presten atención”, puntualizó Robayo.