Las playas de Urabá tienen una nueva oportunidad de mejorar su entorno y condición con la puesta en marcha de un convenio que busca recuperar zonas afectadas por la erosión costera y que incluye también a los departamentos de La Guajira, Magdalena y Córdoba.
El proyecto hace parte de la iniciativa ‘Adaptación Basada en los Ecosistemas para la Protección contra la Erosión Costera en un Clima Cambiante’, desarrollada en el marco de la Iniciativa Climática Internacional del gobierno alemán.
El aliado en el país es el Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible y se ejecutará a cinco años, según informó el jefe de esa cartera, Carlos Eduardo Correa.
De acuerdo con los anuncios, el objetivo, además de focalizarse en los problemas de la erosión costera, “es atender la pérdida de la resiliencia ecosistémica y el aumento de la vulnerabilidad socioambiental en áreas marinas y costeras debido a las fuertes condiciones océano-climáticas en el Caribe colombiano”, indicó el ministro Correa.
Concretamente, en la región de Urabá, que tiene 425 kilómetros de playa en el Caribe, convirtiendo a Antioquia en el segundo departamento con más costas después de La Guajira (1.642 km, según el Invemar), la intención es implementar un Plan de Manejo de Manglares en el distrito de Turbo y en el municipio de Necoclí (en Bocas del Atrato, Bahía Colombia y Suriquí).
Las estrategias serán la reforestación con manglar; adelantar un proyecto de estufas ecoeficientes como alternativa al uso de mangle para las comunidades de Turbo, también en Bocas del Atrato; y la rehabilitación de vegetación de dunas en San Juan de Urabá. La inversión en la región será de $1.404 millones.
Las acciones concretas
El aliado del Ministerio del Ambiente y del gobierno de Alemania es la corporación Corpourabá, que ejerce la jurisdicción ambiental en esta subregión del departamento y parte del Occidente, cuya directora, Vanessa Paredes, explicó que la inclusión de Urabá en este proyecto será beneficiosa para las comunidades y para los ecosistemas de playa.
“Se van a ejecutar básicamente tres acciones: una enfocada a la generación de conocimiento, que es el deber ser de las corporaciones, ya que hay una percepción errada de creer que nuestra misión es ejecutar obras y no es así, nuestra función es ir de la mano con los institutos de investigación y el Ministerio del Ambiente para generar conocimiento e implementar medidas de adaptación”, expuso.
En segundo lugar, las intervenciones se harán de la mano con la naturaleza, con obras blandas, es decir, con los mismos recursos naturales de la región. Y tercero, se implementarán proyectos productivos en las zonas marino-costeras incluidas en el plan: “con esto nos referimos a la implementación de una economía circular (de carácter ecológico) y el estímulo de los negocios verdes para incentivar el mejoramiento económico de las comunidades asentadas en estas zonas”, precisó.
Paredes aclaró que los proyectos están en marcha, mientras el gobierno alemán revisa los planes operativos presentados por cada corporación ambiental, con lo cual se dará el desembolso de los recursos. Estos, aclaró Paredes, no van directamente a las corporaciones sino a entidades del orden nacional con las que se realizarán convenios.
Millones de toneladas
Pero Urabá no sufre solo de erosión, pues en sus costas también es visible la sedimentación. Según el Instituto de Investigaciones Marinas (Invemar/2015), los ríos Atrato, Chigorodó, Carepa, Vijagual, León, Grande, Zungo, Apartadó, Currulao, Turbo y Guadualito, arrastran a las playas 15,4 millones de toneladas/año de sedimentos, que aportan a la erosión y pérdida de territorio.
En Urabá, los municipios con playa son Turbo, Necoclí, San Juan y Arboletes, este último afectado en su volcán de lodo, cerrado en 2019 por la ejecución de obras para salvarlo. Erick Castro, de la Dirección de Asuntos Marinos, Costeros y Recursos Acuáticos (Damcra), dijo que se busca proteger ecosistemas estratégicos como corales, manglares y pastos marinos: “Buscamos que la naturaleza pueda recuperarse por sí sola”, subrayó
1.404
millones de pesos del total invertido le corresponden al territorio urabaense.