Luego de varias semanas de dudas y cuestionamientos, Empresas Públicas de Medellín (EPM) adjudicó a la firma Schrader Camargo la culminación de las obras civiles de las unidades 3 y 4 de Hidroituango.
La decisión se hizo pública durante la tarde de este lunes 31 de octubre, luego de que la empresa reportara dicha decisión ante el sistema de Información Relevante de la Superintendencia Financiera.
“Con la finalidad de dar continuidad a las obras del proyecto Ituango, EPM celebró contrato con la firma colombiana SCHRADER CAMARGO S.A.S., quien resultó adjudicataria del proceso de contratación CRW189788”, informó la empresa en su reporte, precisando que dichos contratos consistirán en “ejecutar los concretos faltantes para el empotramiento de la turbina número 4, así como el empalme y vaciado de los concretos” en las conducciones 3 y 4 (cuya función es llevar el agua del embalse a esas dos unidades de generación).
De acuerdo con la versión de EPM, dicho contrato habría quedado en firme luego de que el Consorcio CCC Ituango (conformado por las firmas Camargo Correa Infra, Coninsa y Concreto) optara por no seguir al frente de la obra después del 30 de noviembre (día en el que culmina su contrato), “al declinar (...) la solicitud de EPM de dar continuidad al mismo bajo el esquema de precios unitarios para la terminación de la primera etapa del proyecto”.
Cabe recordar que desde hace varios meses la suerte de las obras civiles de las unidades 3 y 4 era uno de los principales interrogantes que se cernía sobre la hidroeléctrica.
Pese a que durante los últimos meses el proyecto ha apretado el acelerador para entrar a operar antes del 30 de noviembre, fecha en la que se comprometió con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) para entregar energía, el grueso de los trabajos se han concentrado sobre las unidades 1 y 2.
Al hacer parte del objeto del contrato de la primera etapa del proyecto, hasta hace varias semanas la suerte de las unidades 3 y 4 no estaba clara, dado que las mismas no alcanzarán a estar listas antes del 30 de noviembre, pero tampoco aparecen incluidas en la nueva licitación que está en curso (que incluye las unidades 5, 6, 7 y 8).
Además de la discusión por los riesgos que implica un cambio de contratistas, que desde el año pasado vienen alertando diferentes expertos y hasta un estudio de la firma Pöyry, la selección de la firma Schrader Camargo también despierta suspicacias por otros frentes.
Cabe recordar que, tal como lo contó EL COLOMBIANO a mediados de septiembre, es justamente esta firma la que se está presentando en llave con la firma china Yellow River para quedarse con la licitación de las obras finales.
En medio de ese proceso de licitación, se conoció que la multinacional china envió varios oficios a EPM pidiéndole modificar los pliegos de condiciones, en los que terminaron disminuyéndose varias especificaciones.
Por ejemplo, mientras inicialmente los pliegos contemplaban un requisito de 94.500 metros cúbicos de experiencia en la construcción de portales de túneles, canales, vertederos o puentes, a través de una adenda esa experiencia quedó reducida a 28.350 metros cúbicos.
Por otra parte, por el lado del riesgo del proyecto, recientemente también generó preguntas una declaración realizada por el gerente general de EPM, Jorge Andrés Carrillo, que aseguró que, pese a la complejidad de la llegada de un nuevo equipo de trabajo, ya no sería necesario un empalme entre los contratistas salientes y los entrantes.
“Ya no estamos en el mismo punto en el que se requería un empalme y un uso de instalaciones de un contratista para pasárselo a otro, porque el haber tenido más tiempo nos permitió diseñar un esquema de ejecución que pueda entrar, así no hubiera colaboración o empalme del contratista saliente”, aseveró el gerente Carrillo aquel día.
De acuerdo con el cronograma del proyecto, las unidades 3 y 4 deberán entrar en operación antes del 30 de noviembre de 2023.
Además de estos puntos, la entrega de estas obras civiles aparece en un panorama marcado por la proximidad del cierre de la licitación por las obras finales del proyecto, que EPM programó para este 4 de noviembre.
Pese a que desde comienzos de este año la empresa ha insistido en que un cambio de contratistas supuestamente no implicaría más retrasos para el proyecto, este lunes se conoció un cronograma entregado por la empresa que muestra cómo solo hasta el 3 de marzo del próximo año se estaría formalizando la firma de ese contrato, lo que implica que el inicio formal de las obras civiles solo estaría produciéndose a comienzos de mayo; es decir, seis meses después de la culminación del contrato con CCC Ituango.
Este martes se espera que estos y otros puntos sean discutidos en un debate de control político que se realizará en la Asamblea de Antioquia, al que, además de la Sociedad Hidroituango, también estará invitado EPM para dar explicaciones.