La obra más importante de Medellín de la última década, el metro de la 80, cerró el proceso de licitación con apenas un aspirante. Aunque el metro había dicho que había más de 40 empresas interesadas en hacer la obra, solo un consorcio se le midió.
Como informó la empresa esta semana, la unión temporal conformada por las empresas CRRC (Hong Kong) Co. Limited, Mota – ENGIL Sucursal Colombia y Mota – ENGIL Colombia SAS fue la que realizó la oferta para construir el sistema de transporte que atravesará el occidente de la ciudad.
Para ejecutar la obra hay un presupuesto de 1,3 billones de pesos. Pues bien, la empresa Mota Engil es una vieja conocida en el país. En 2019, la empresa, de origen portugués, quedó mal con la construcción de megacolegios alrededor del país.
Según reportó la agencia EFE en su momento, la empresa tenía la responsabilidad de construir 248 colegios y solo alcanzó a entregar 17. Como la empresa incumplió, se le cancelaron los contratos que tenía de manera anticipada.
“Debido a los incumplimientos que se han venido presentando por parte del Patrimonio Autónomo del Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa con respecto a las obligaciones establecidas en los tres contratos marco de obra que Mota Engil tenía suscritos para la construcción de colegios en el país, la compañía no podrá continuar con la ejecución de los contratos ni de los acuerdos de obra contratados”, fue la respuesta de la empresa en su momento.
Es decir, la compañía, que estaba en cabeza de Pedro Teixeira, se exculpó de los incumplimientos. Sin embargo, sobre la mesa quedó el antecedente y eso ha generado dudas frente a la postulación para construir el metro de la 80, una obra de altísima complejidad.
El Metro ha dicho que estudiará la propuesta que presentó la unión temporal.