En la tarde de este jueves 20 de junio finalizó luego de cuatro horas el primer acercamiento entre el Gobierno nacional y miembros del Estado Mayor Centras de las disidencias de las Farc que operan en Antioquia en la búsqueda de un nuevo proceso de paz para desmovilizar a este grupo irregular.
Al encuentro asistieron siete alcaldes y representantes de los 11 municipios citados por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz. Como era de esperarse, la principal ausencia fue la del gobernador Andrés Julián Rendón quien, tras la invitación hecha por el gobierno nacional, manifestó su inasistencia y la justificó indicando que no veía viable reunirse a hablar de paz con un grupo que ha seguido delinquiendo en las zonas del departamento donde tiene influencia.
Aunque la mayoría de asistentes calificaron este primer acercamiento como una reunión productiva y positiva, el delegado en la mesa de Paz, Fabio Valencia Cossio, primero destacó la voluntad de quienes asistieron al encuentro, pero también dejó claro que el diálogo ni sus decisiones se pueden convertir en una estrategia de guerra por parte de los irregulares.
“El cese al fuego no lo pueden utilizar los actores armados, para ampliar su capacidad delictiva, ni para hacer expansión territorial, ni para reclutar niños, ni para secuestrar, ni para atentar contra la vida y la libertad de las personas. No, el cese al fuego es todo lo contrario. Es para sustraer al ciudadano de la confrontación y para respetarle los derechos a la población civil”, apuntó.
En el encuentro estuvieron los alcaldes y representantes de los municipios Anorí, Briceño, Campamento, Guadalupe, Ituango, Toledo y Yarumal, así como delegados de gobiernos extranjeros que hacen de garantes, miembros del gobierno nacional y departamental así como emisarios de los bloques 18 y 36 de las disidencias que operan en Antioquia quienes expresaron sus necesidades y perspectivas sobre el proceso de paz.
Por ejemplo, el diputado Juan David Muñoz, coordinador de la comisión accidental de paz de la Asamblea de Antioquia, señaló que en la subregión Norte hay necesidades básicas insatisfechas que deben ser consideradas para su satisfacción se convierta en un aliciente que lleve a la paz.
“Aunque negociar sin cese al fuego es difícil, insistimos en que ese es el camino. Y si bien hay que pactar salidas políticas del conflicto, también se debe tender a la transformación estructural, económica y cultural del territorio”, explicó Muñoz.
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Por su parte, el alcalde de Briceño Noe Espinosa apuntó que desea que en su territorio se sigan trabajando estos diálogos y que se pueda tomar de referente el laboratorio de paz que tuvo lugar en la vereda El Orejón de su municipio.
“Vemos que por fortuna hay voluntad de paz, pero también necesitamos que haya una articulación con el gobierno departamental y nacional, para que de esta manera le cumplamos con la paz al pueblo que se siente abandonado por el Estado”, explicó el mandatario local.
Similares llamados hicieron los alcaldes de Toledo y Yarumal, quienes insistieron que aparte de los diálogos debe haber condiciones de seguridad para el campesinado y compromisos de cesar el reclutamiento de menores de edad así como las acciones bélicas entre los combatientes.
“Que haya diálogo, pero también seguridad. El proceso es importante porque necesitamos buscar salidas al conflicto, pero también necesitamos la mirada del gobierno nacional y departamental con temas como la infraestructura y la educación. Hay veredas sin vías, sin escuelas, sin escenarios deportivos, ausencias que afectan la calidad y el proyecto de vida de los jóvenes y que mantienen la desigualdad en los territorios”, apuntó el mandatario de Yarumal.
Como era de esperarse, la ausencia del gobernador Rendón fue tema de algunos asistentes que aprovecharon la oportunidad de reprocharle su desinterés en la reunión.
Uno de ellos fue Jesús Restrepo, vocero de los bloques 18 y 36 de las disidencias y quien lleva 24 años combatiendo bajo las Farc.
“Hay ente que no está de acuerdo con estos diálogos y mucha gente se va a oponer a la paz, pero pensamos seguir adelante. Y así yo llevé años en las Farc y ni haya sido firmante, yo considero que no soy un guerrerista Antes quiero la paz. Yo personalmente quiero pedirle al gobernador de Antioquia, que se una a este esfuerzo de paz. Porque así a estos dos frentes nos cataloguen de lo peor, quiero decir que nuestra lucha son la paz y el desarrollo económico de nuestros municipios”, añadió.
Restrepo también apuntó que los dos frentes cuentan con amplia voluntad de paz y por eso indicó que pueden brindar garantías para que los diálogos se desarrollen. “Vamos a jugárnosla en un todo por el todo para que Antioquia pueda tener tranquilidad”, dijo.
En la reunión se dieron otros dos puntos claves, uno de ellos fue la solicitud de medidas y comisiones de verificación territoriales por parte del delegado del Estado Mayor Central, José Thomás Ojeda, manifestó “para hacer seguimiento, para que haya un diálogo entre la fuerza pública y nuestra organización y podamos poder despejar en caso de que haya incidentes, pero lo más importante ojalá prevenirlos”, explicó.
El otro asunto fue el anuncio por parte de Corantioquia de un Plan Piloto para recuperar zonas forestales del Bajo Cauca, del Norte y del Nordeste antioqueños que se han visto gravemente afectadas por la minería ilegal y las labores de erradicación de cultivos.
Este viernes, a partir de las 8:00 a.m., en el seminario de Yarumal se reunirán los líderes sociales de las tres subregiones mencionadas para presentar sus propuestas ante los delegados del EMC y del gobierno nacional.