Los planes regionales que ha implementado la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) en todo el país ha dado como resultado que hasta la fecha decenas de familias hayan recibido de forma digna los cuerpos de sus seres queridos de los que no volvieron a tener noticias, algunos hasta hace tres décadas, con lo que han podido cerrar una parte del duelo y la incertidumbre por no saber dónde estaban ni qué pasó con ellos.
Esta semana, la Unidad aprobó y publicó una nueva ruta para Antioquia: el Plan Regional de Búsqueda del Norte de Urabá, que incluye a cuatro municipios de esta zona del departamento, donde se tiene un universo de 1.502 personas desaparecidas.
Dicho plan incluye a San Pedro de Urabá, el municipio de los cuatro con mayor número de casos, con 598 en total; a Necoclí, que tiene 533 personas desaparecidas; a Arboletes (247) y a San Juan de Urabá (124). Entre todos suman el 6% del total de casos de víctimas de desaparición forzada en Antioquia que, a su vez, es el departamento de Colombia que concentra la mayor cantidad de estos hechos, con 25.728 registrados hasta el 1 de diciembre de 2016, la fecha límite sobre la que tiene competencia la UBPD.
Ahora, con la aprobación de este nuevo plan regional, la Unidad implementa acciones importantes como la creación y fortalecimiento de la Red de Mujeres Buscadoras del Norte de Urabá, a la que le entrega una caja de herramientas para la participación, coordinación y control social en estos procesos. Asimismo, la UBPD implementará una ruta de trabajo que incluye acciones para identificar cuáles fueron los patrones y las dinámicas de la desaparición en esta zona del departamento en el marco del conflicto armado.
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Además, se podrán determinar los periodos específicos en los que ocurrieron los casos, localizar posibles lugares donde fueron inhumados los cuerpos de las víctimas y analizar distintas variables que serán fundamentales para encontrar restos óseos que serán sometidos a procesos de identificación de cara a que puedan ser luego entregados a sus familias con dignidad, tal como ya ha sucedido en otros municipios de Antioquia.
Esta no es una tarea sencilla, porque implica recopilar, procesar y clasificar información que se ha obtenido a través de las investigaciones realizadas hasta el momento sobre los casos de desaparición, así como emprender las labores de búsqueda de los cuerpos en los sitios donde se tengan indicios de que pueden estar. Esto implica, además, que las familias y las comunidades se sumen haciendo las solicitudes de búsqueda de los seres queridos.