La discusión del proyecto que presentó la Alcaldía de Medellín con la propuesta de presupuesto para el año 2023 sigue en veremos porque los concejales no han podido empezar los debates debido a la presunción de irregularidades que rodean la radicación del documento.
Este martes se vivió otro episodio, marcado por un cruce de acusaciones y señalamientos entre los corporados. La situación comenzó álgida porque muchos de ellos no estuvieron de acuerdo con que el presidente del Concejo, Lucas Cañas, expidiera una resolución para citar a una socialización del proyecto. Y no estuvieron de acuerdo porque se supone que este proceso estaba en veremos por la posibilidad de que al debatirlo en este momento incurran en alguna falta.
Recordando el caso, para muchos de los corporados no es posible continuar el trámite para debatir el proyecto, que propone destinar unos $7,3 billones para 2023, porque su radicación de parte de la Alcaldía no se habría ceñido a la normatividad ni al reglamento interno del Concejo. El primer cuestionamiento se dio porque el documento se envió por correo electrónico y no de forma presencial, como aseguran que lo estipula el reglamento interno.
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Dicho correo fue enviado el 10 de octubre pasado, día límite para radicar la propuesta. Al otro día, desde la Alcaldía hicieron el proceso otra vez, de forma presencial, pero ese procedimiento ya era extemporáneo. Asimismo, la concejala Leticia Orrego hizo varias alertas porque el correo enviado ese 10 de octubre, a las 8:11 de la noche tenía, incluso, uno de los documentos de delegación del alcalde Daniel Quintero sin su firma.
Pero, tal como lo expresó este martes la concejala, la situación se complicó porque se conoció que ese mismo día, minutos después, se habría enviado otro correo, esta vez con el documento firmado por Quintero. Al comparar las dos cartas que tiene Orrego se nota que, inclusive, tienen algunos cambios en la ortografía, pero poseen el mismo número de radicado.
Pues este martes, durante casi tres horas, los concejales debatieron sobre la viabilidad de permitir la socialiazación del proyecto, organizada por Cañas, y hacia el mediodía, a través de votación ordinaria, decidieron sacar dicha socialización del orden del día y posponer el avance del trámite administrativo hasta que se tenga certeza de que no incurrirán en faltas que lleven a que se presenten demandas en su contra.
En un cruce de opiniones, varios corporados expresaron su desacuerdo con la actuación de Cañas, quien reiteró que lo hizo bajo los principios de legalidad y no por favorecer los intereses de la administración, como varios de sus colegas lo consideran.
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Así se vivió la sesión
Fueron varias las opiniones que se manifestaron alrededor de la situación en el Concejo y hubo casi que una mayoría que considera que el proceder de la Alcaldía respecto a la forma de radicar el proyecto constituye un “irrespeto” a la corporación, pues no se ciñó 100% a las reglas internas de la misma.
Así las cosas, varios concejales, como Julio González, Daniel Duque, Sebastián López, Luis Bernardo Vélez, Leticia Orrego, Carlos Ríos, Alfredo Ramos y Simón Pérez, entre otros manifestaron que la citación de Cañas para socializar el proyecto, para lo cual invitaron al secretario de Hacienda, Óscar Hurtado, y hasta nombraron ponentes, era una invitación a “violar las normas”; algunos hablaron incluso de que era una inducción al prevaricato.