Uno de los grandes felinos sobre el cual poco se posan los ojos de los investigadores. Creído próspero por el amplio rango de ambientes en los que se ha expandido, está en problemas.
Ha perdido en general tres cuartas partes de su hábitat, pero algunas de las nueve subespecies están acorraladas.
Eso dice un extenso estudio acerca de la situación real de Panthera pardus, publicado en PeerJ.
Una pérdida incluso mayor a la de los otros grandes carnívoros (17 especies que han perdido 53 % de su hábitat), escribieron los autores en el artículo, encabezados por Andrew Jacobson.
Los científicos compilaron 6.000 registros de 2.500 sitios de 1.300 fuentes de su distribución desde el año 1750 hasta la actualidad.
“Hicimos el mapa de la especie a través de África y Asia, delineando las áreas donde está confirmada su presencia, es posible que esté presente, es posible que esté extinta o es casi seguro que lo esté”, escribieron en el artículo.
Por eso afirman que ahora ocupa del 25 al 37 % de su rango histórico, pero existen diferencias importantes entre las especies.
De las nueve subespecies reconocidas, tres: P. pardus pardus, P. p. fusca y P. p. saxicolor responden por casi el 97 % del rango actual de distribución, mientras que otras tres, P. p. orientalis, P. p. nimr y P. p. japonensis ha perdido cada una cerca del 98 % de su distribución histórica.
El aislamiento, el tamaño de los pequeños parches y los pocos que quedan -de solo 100.000 kilómetros cuadrados como máximo- amenazan esas seis subespecies.
Solo cerca del 17 % del rango en el que viven está protegido. Algunas subespecies tienen mucho menos.