Un anuncio inesperado entregó la Organización Mundial de la Salud (OMS) este 15 de mayo sobre los edulcorantes no azucarados. La entidad aseguró que no los recomienda para bajar o controlar el peso a largo plazo y los relacionó con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2, sorprendiendo a los amantes de los sustitutos del azúcar como la estevia y la sacarina.
“Las personas deben considerar otras formas de reducir la ingesta de azúcares libres, como consumir alimentos con azúcares naturales como la fruta o alimentos y bebidas no azucarados. Los edulcorantes sin azúcar no son factores dietéticos esenciales y carecen de valor nutricional”, aseguró en el comunicado Francesco Branca, director de Nutrición e Inocuidad de los Alimentos de la OMS.
La recomendación aplica para todas las personas, excepto para las que padecen diabetes preexistente y funciona para todos los edulcorantes no nutritivos sintéticos y naturales o modificados que no están clasificados como azúcares.
Este comunicado ha sido celebrado por unos y cuestionado por otros. La industria de los edulcorantes, la International Sweeteners Association, hace un año ya se había manifestado al respecto al leer los borradores de la pronunciación que hace este año la OMS.
“La recomendación de la OMS sobre el uso de los edulcorantes sin azúcar no está respaldada por la evidencia colectiva y este anuncio puede ser confuso para las personas que padecen diabetes”.
Algunos expertos han asegurado que en la literatura científica hay evidencia de sus beneficios: el nutriólogo Aries Terrón, en su cuenta de Twitter, expresó que la OMS “está ignorando una buena parte de la literatura científica que demuestra beneficios cardiometabólicos”.
La cantidad de consumo dependerá de cada edulcorante, ya que varía la recomendación de consumo máxima en el día. Según la nutricionista dietista María Alejandra Ospina Gallego puede ir desde 4 a 40 mg/kg según el tipo. “En cuanto al azúcar, se recomienda una ingesta de no más del 10 % del consumo calórico total en el día. Por ejemplo, una dieta de 2000 calorías se recomienda como máximo 50 gramos al día”, explicó.
El debate también se ocupó de tocar puntos como los hábitos saludables. “Al momento de bajar de peso juegan otros factores más allá del consumo de edulcorantes. Ellos por si solos no van a lograr este efecto. La persona debe tener un estilo de vida saludable”, expresó María Alejandra.
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A los peligros de los edulcorantes además de la cantidad de consumo, también se le suma la frecuencia. No se debe abusar de ellos. “Los efectos negativos en la salud que muestran algunos estudios se generan a partir de dosis altas”.
El sabor natural es mejor
La nutricionista dietista Sofía Molina desaconseja el uso de los edulcorantes en la dieta: “La mejor forma de consumir alimentos y bebidas es con el sabor natural, sin endulzar”, para así prevenir enfermedades cardiovasculares o diabetes.
Lo mismo aconsejó la OMS en cabeza de Francesco Branca en el comunicado, quien confesó que se debería reducir totalmente el dulzor de la dieta desde una edad temprana para mejorar la salud.
Se ha evidenciado que las papilas gustativas comienzan a adaptarse a los sabores naturales de los alimentos y así las personas pueden eliminar de su dieta tanto los azúcares como los edulcorantes. Por ejemplo, es satisfactorio cuando una persona amante del café aprende a tomarlo sin ningún endulzante.
Otras opciones para endulzar
Existen ingredientes naturales que son utilizados en la cocina para endulzar. La miel y la panela son de los más comunes pero tienen también un aporte significativo de sacarosa (azúcar).
“Puede que su origen sea más natural pero su aporte nutricional y energético sigue siendo similar al del azúcar. No pueden consumirlas personas diabéticas”, enfatizó la nutricionista Molina.
Otras opciones son los puré de frutas de manzana, banano, pera o mango, que son preparaciones usadas para endulzar. Sofía Molina dice que es una buena alternativa pero se debe tener en cuenta que puede modificar la textura o consistencia de los alimentos y proporcionar el sabor característico de la fruta que se use.
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La estevia o el monk fruit (fruta del monje) son una alternativa de edulcorante natural que pueden funcionar de manera transitoria y ocasional para las personas que quieren alejarse del azúcar. “Se debe revisar muy bien la lista de ingredientes de estos edulcorantes porque generalmente adicionan otro tipo de sustancias que alteran su aporte nutricional”, expresó Sofía.
La estevia se ha asociado con la disminución de la presión arterial, no altera la glucosa en sangre y con una orientación nutricional mejora el estado de nutrición de las personas con diabetes. Ella viene en presentación líquida y se debe asegurar que los ingredientes solo sean agua y estevia.
Algunos edulcorantes no pueden ser consumidos por niños ni mujeres gestantes, por lo que es importante que cada persona evalúe su caso con un médico o nutricionista.
En el futuro se debe llegar a un consenso frente al azúcar y los edulcorantes. En exceso hacen daño y la conclusión es que las personas deben acostumbrarse a ingerir los alimentos con su sabor natural.
El mito del azúcar morena
Algunas personas tienen la creencia de que el azúcar morena es más saludable que la refinada (blanca) porque su procesamiento es diferente: no es tan extenso como la segunda. “Puede tener trazas de fibras, vitaminas, minerales, pero en calorías son iguales”, aclaró Maximiliano Kammerer López. Debe haber precaución con ambos tipos de azúcar porque su aporte energético es el mismo. Ningún tipo es más saludable que el otro.