Montar en avión y viajar por Colombia o el mundo dejó de ser un placer exclusivo de millonarios o sinónimo de créditos y deudas para los viajeros.
Con la aparición en el mercado de las aerolíneas de Bajo Costo (Low Cost), con tarifas más cercanas al bolsillo de los usuarios, muchas personas han podido cumplir el sueño de subirse a un avión. Sin embargo, para varios usuarios esas atractivas ofertas se han convertido en una pesadilla, porque terminan pagando más de lo presupuestado o perdiendo sus vuelos, en la mayoría de los casos por desconocimiento sobre los servicios a los que se tiene derecho.
El modelo de Bajo Costo lo define el portal Viajala.com como el esquema que permite pagar únicamente por los servicios adicionales que se necesitan, como elegir silla, llevar equipaje pesado o comer en el avión.
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Catalina Rendón, directora de Comunicaciones en Viva Air, dice que este modelo tiene la capacidad de ofrecer la menor tarifa en el mercado, porque funciona como un menú de un restaurante en el que los adicionales van sumando. “Cualquier servicio extra, como el equipaje, incrementa el costo del tiquete. La idea es que el usuario viaje a la carta, a la medida”. Pague por lo que realmente necesita.
En la mayoría de estas empresas, el tiquete incluye la posibilidad de llevar un artículo personal, que se debe ubicar debajo de la silla del pasajero o frente a ella. Este tiene ciertas condiciones que varían (en peso y dimensiones) dependiendo de la aerolínea.
Y estos detalles son los que no debe perder de vista.
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