Las cirugías son hoy comunes, cosa de todos los días. De salud, estética, prevención, casi que puede operarse cada parte del cuerpo. Pero, ¿se ha preguntado quién fue la primera persona sometida a una? ¿Cuál fue el primer humano que se atrevió a realizarla? ¿Qué herramientas se usaron?
La historia es difícil de descifrar. No hay nombres, no hay pacientes y médicos, no hay razones claras, pero un grupo de investigadores encontró un aproximado: el primer registro de una cirugía jamás encontrado.
Un equipo de arqueólogos encontró cerca a una estructura megalítica antigua (para refugio realizada con piedras) en España un cráneo intervenido en varias partes. El estudio fue publicado en los Science Reports de la revista Nature.
Las intervenciones, según fueron descubriendo, fueron intencionales, hechas a propósito, al parecer con algún objetivo que, sospechan, fue curativo.
¿Cuándo pudo realizarse este procedimiento? Los posteriores exámenes a los restos encontrados han determinado que ocurrió hace 6.000 años.
¿Qué intentaron reparar?
Los arqueólogos encontraron únicamente un cráneo, pero esto fue suficiente. La estructura ósea tiene varias incisiones profundas que van desde un lado hasta el otro de la cabeza a la altura de la oreja.
Especulan, aunque sin poder confirmarlo, que la razón detrás de este primitivo procedimiento fue una infección de oído debido a la ubicación de las cortadas, que intentaron aliviar abriendo o quebrando entero el cráneo.
¿Quién fue el primer paciente?
No hay caras, no hay nombre y no hay ningún indicio más que esos huesos que fueron sometidos a estudio. Determinaron que parece tratarse de una mujer y mayor de edad, con entre 35 y 50 años.
Lo que sí creen con seguridad es que su muerte y su operación fue dolorosa, casi tortuosa, porque no hay registros de que para la fecha se utilizara algún sedante o anestesia que mitigara el dolor.
También creen, como indican en el estudio publicado, que lo realizaron con un instrumento de piedra.
¿Quién fue el primer cirujano?
Antes de este nuevo descubrimiento, se tenían registros de procedimientos quirúrgicos de hace 4.000 años en Mesopotamia en los que se usaban anestésicos como el opio. Diferente a los de España de hace 6.000. Entre esas dos fechas hay 2.000 años sobre los que todavía no se tiene información.
Las condiciones debieron ser precarias: sin anestesia, sin analgésicos, sin instrumentos especializados o conocimiento sobre limpieza y desinfección, sin manejo de recuperación y con miles de posibles infecciones.
Todo lo que respecta a quiénes hacían estos procedimientos hace tantos años es una incógnita. No se sabe quién fue el primero y, quizá, nunca se sabrá.