La misión Crew-2 completó su viaje a la Estación Espacial Internacional (EEI). La tripulación estuvo integrada por Megan McArthur y Shane Kimbrough, astronautas de la agencia espacial de EE.UU. (NASA), el francés Thomas Pesquet de la agencia europea (ESA) y Akihiko Hoshide de la japonesa (JAXA). Los cuatro abordaron el viernes una cápsula Dragon de la compañía SpaceX y permanecerán en el espacio durante seis meses.
"Estamos muy contentos de estar aquí y listos para empezar a trabajar", dijo Megan McArthur, una de los dos astronautas de la NASA, al comunicarse con el jefe en funciones de esa agencia, Steve Jurczyk, una vez que entraron a la estación.
La travesía
La cápsula fue puesta en el espacio por un cohete Falcon 9 de SpaceX que despegó el viernes desde el Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral (Florida) y se acopló en el módulo Harmony de la estación espacial, mientras volaba a 425 kilómetros sobre el Océano Índico.
Una vez pudieron acceder al interior de la EEI, los cuatro astronautas se tomaron una fotografía junto a los otros siete que los esperaban en la estación. Los integrantes de la misión Crew-2 hicieron historia al volar por primera vez en un cohete y una cápsula que ya habían sido utilizados previamente.
Se suman otros hitos: esta es la primera vez, en más de 20 años, que miembros de las agencias espaciales estadounidense, europea y japonesa vuelan juntos. También es la primera vez que dos cápsulas Dragon están acopladas a la vez a la Estación Espacial Internacional.
Una estación llena
En noviembre pasado llegó a la EEI la misión Crew-1, con otros cuatro astronautas a bordo, los estadounidenses Shannon Walker, Michael Hopkins y Victor Glover y el japonés Soichi Noguchi, que regresarán a la Tierra en esa misma aeronave el próximo 28 de abril si no hay cambio de planes.
En la cápsula que llegó este fin de semana, llamada Endeavour, viajaron a la EEI en un histórico vuelo de prueba denominado Demo-2, que se inició a fines de mayo de 2020, dos veteranos astronautas de la NASA, Bob Behnken y Doug Hurley, que regresaron a la Tierra en agosto de ese mismo año.
El propulsor del cohete Falcon 9 usado en el lanzamiento del viernes ya fue empleado en noviembre para el lanzamiento de la misión Crew-1.
Esta reutilización, para abaratar los costes, es la clave de la alianza de la compañía de Elon Musk y la NASA para multiplicar los vuelos a la EEI para avanzar en experimentos científicos y en las futuras misiones a la Luna y Marte.
La Estación Espacial Internacional es un proyecto de más de 150.000 millones de dólares, integrada por 15 módulos permanentes.
Este laboratorio, que orbita la Tierra a una distancia de 400 kilómetros y una velocidad de más de 27.000 kilómetros por hora, rota astronautas que realizan estudios y contribuyen a investigaciones médicas y de otra índole.
Los otros tres ocupantes de la EEI actualmente son los rusos Oleg Novitski y Piotr Dubrov y el estadounidense Mark Vande Hei, que llegaron el pasado 9 abril a bordo de nave rusa Soyuz MS-18 que despegó del cosmódromo de Baikonur (Kazajistán)
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módulos permanentes integran la Estación Espacial Internacional.