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Laura Chaves, al colombiana que investiga partículas de asteroide en Estados Unidos

  • Laura Chaves se entrenó en manipulación de partículas micrométricas en el al Centro Espacial Johnson de la NASA, Houston, con muestras lunares. FOTO tomada por michelle thompson
    Laura Chaves se entrenó en manipulación de partículas micrométricas en el al Centro Espacial Johnson de la NASA, Houston, con muestras lunares. FOTO tomada por michelle thompson
  • Laura Chaves, al colombiana que investiga partículas de asteroide en Estados Unidos
22 de marzo de 2021
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Finalmente el 13 de julio de 2010, tras un periplo de siete años cargado de amenazas y contratiempos, la misión Hayabusa 1 regresó con las primeras partículas de un asteroide traídas a la Tierra en una misión.

Hoy, la colombiana Laura Chaves realiza junto con su equipo en la universidad Purdue en West Lafayette, Indiana, una investigación con algunas de esas partículas del asteroide Itokawa que podría aportar información clave en la cadena de conocimiento para allanar el camino de la minería espacial, identificar amenazas contra la tierra e, incluso, entender cómo surgió la vida en el planeta. EL COLOMBIANO habló con ella sobre su investigación y el panorama del país en las ciencias del espacio.

¿Cómo llegó al campo de la geología planetaria?

“En mi último año de pregrado de geología en la Universidad Nacional tuve la oportunidad de hacer una pasantía de investigación de seis meses vinculada a un programa que trae 30 estudiantes por año en un convenio entre la Nacional y la Universidad Purdue (West Lafayette, Indiana). Allí tuve mi primer contacto con la geología planetaria haciendo parte de un proyecto de investigación en el que se hizo la identificación de minerales que contienen agua en su estructura usando imágenes recogidas por el Mars Reconnaissance Orbiter de NASA. Gracias a esa pasantía y mi desempeño tuve la oportunidad de continuar mis estudios de Posgrado. Desde 2018 estudio mi doctorado con la profesora Michelle Thompson.

¿En qué consiste la investigación que realiza actualmente?

“Trabajamos con algunas de las partículas que fueron recolectadas del asteroide Itokawa, estas partículas fueron traídas a la Tierra en la misión Hayabusa por la Agencia de Exploración Aerospacial de Japón. Mi objetivo es identificar cambios estructurales y químicos en algunos de los minerales contenidos en las partículas que pudieron ser generados por meteorización espacial. Las superficies de los cuerpos celestes sin atmósferas como la Luna, los asteroides y el planeta Mercurio son susceptibles al impacto de micrometeoritos y al viento solar, esto genera cambios en los minerales y en sus espectros de reflectancia (como sus superficies reflejan la luz). A este fenómeno se le denomina meteorización espacial y dificulta la identificación de los lugares de origen de los meteoritos que tenemos acá en la tierra, ya que al comparar los espectros de reflectancia de las muestras que tenemos en las colecciones de meteoritos con las superficies de los asteroides se presentan discrepancias. Mi proyecto se centra en la meteorización espacial de sulfuros, que son minerales que contienen azufre. Para esto utilizo diferentes técnicas de microscopia electrónica para identificar cambios químicos y estructurales a escala nanométrica. El trabajo está financiado por el programa Solar System Workings de NASA”.

¿Cómo es la preparación para manipular estas partículas?

“En 2018 tuve la oportunidad de visitar NASA Johnson Space Center en Houston, Texas, para recibir entrenamiento en la manipulación de partículas rocosas extraterrestres. Este entrenamiento se llevó a cabo en el edificio de Astromateriales, donde se hace investigación en meteoritos y otros materiales que son traídos del espacio. Allí tuve la oportunidad de manipular muestras rocosas colectadas en la misión Apollo 11. En el entrenamiento aprendimos técnicas de transferencia de partículas y la preparación de muestras para que puedan ser analizadas posteriormente en los microscopios electrónicos”.

¿Cuáles son los hallazgos, el conocimiento más reciente que tenemos en el estudio de asteroides?

“El boom ahora son las misiones de retorno de muestras, Hayabusa fue la primera en recolectar rocas de la superficie de un asteroide y traerlas a la Tierra. Sin embargo, actualmente existen otras dos misiones relevantes. La misión Hayabusa2 por la agencia espacial Japonesa recogió 5 gramos de roca de la superficie del asteroide Ryugu, la cápsula con las muestras llegó en diciembre del año pasado. Adicionalmente, NASA en su misión OSIRIS-REx recolectó partículas del asteroide Bennu que llegarán a la Tierra en 2023. Lo interesante de estos dos asteroides es que son ricos en materia orgánica que es indispensable para el desarrollo de la vida en la Tierra. Además existe otra misión llamada Psyche, la cual tiene como objetivo orbitar el asteroide 16 Psyche que contiene gran abundancia de metales que se cree pudo haber sido el núcleo de un planeta”.

¿Tendrán posibilidad de trabajar con muestras de Bennu y Ryugu?

“Generalmente el equipo de la misión tiene un año para hacer los primeros análisis de las partículas, luego de eso abren la convocatoria para que investigadores en el campo de astromateriales soliciten muestras para hacer diversos estudios. Mi profesora colabora ampliamente con el equipo de OSIRIS-REx, así que es probable que en un futuro nuestro grupo de investigación tenga la oportunidad de trabajar con rocas de Bennu. Por ahora estamos enfocados en tener muestras de Ryugu, ya que la convocatoria empieza en 2022”.

Hablando de boom, ¿qué piensa del impacto que causó en Colombia Diana Trujillo y su liderazgo en la misión a Marte?

En Colombia existe un creciente interés por la investigación en ciencias del espacio. Hay grupos de estudio en geología planetaria, astronomía, la U. de A. tiene un pregrado en ingeniería espacial, y lo que generó Diana es excelente, porque permite que niños y niñas, de todas las condiciones sociales, queden expuestos a estas temáticas. En mi caso solo accedí a la investigación del espacio al final de mi carrera. Es muy importante lo que ha pasado con Diana y la difusión que le han dado los medios porque muestra que hay caminos posibles para que los colombianos lleguen a la Nasa”.

A pesar de la creciente participación de latinos en el campo científico hay barreras que persisten, el idioma es una de estas. ¿Es utópico pensar en una emancipación de las ciencias latinoamericanas de la mano de las nuevas generaciones de investigadores?

En primer lugar, sí, definitivamente el inglés sigue siendo esencial y para que las investigaciones de científicos de todo el mundo tengan verdadera relevancia deben ser en este idioma. En los últimos años ha crecido la controversia sobre el hecho de que la comunidad científica fuera de Estados Unidos debería lograr una justa repercusión investigando en sus propios idiomas. Y claro, ese sería el objetivo, que el conocimiento no se centralice y los países en desarrollo puedan ser partícipes. Pero en el fondo de esta discusión, todo depende de las políticas públicas. En el caso de Colombia, si no existe un compromiso del Gobierno para aumentar la financiación para ciencia, tecnología y concretamente para las ciencias del espacio, es difícil que el país llegue a tener verdadero impacto en este campo. Y no es falta de talento. Aquí en el exterior me he dado cuenta realmente de la cantidad de colombianos que hay alrededor del mundo haciendo investigaciones asombrosas. Existe el potencial para tener una agencia espacial colombiana. Con voluntad estatal sería posible reunirlo en una agencia propia, aunque fuese pequeña, y esto tendría un aporte enorme para la innovación, tecnología, la industria y la economía del país. Muchos estaríamos dispuestos a volver y aportar a este proyecto”.

Por ahora, para acercar ese camino, en manos de ustedes los investigadores está la divulgación científica...

Así es. Creo que es una herramienta muy poderosa para acercar a las personas y mostrarle que todos tenemos el potencial para hacer ciencias, porque el principal requisito es la curiosidad. Además, a través de esta también rompemos estereotipos y demostramos que esto no es solo de hombres, ni de genios ni de personas criadas y educadas en contextos privilegiados. A mi me encanta hacer divulgación científica, además lo veo como un compromiso social. Aquí en Estados Unidos las misiones de la Nasa, los lanzamientos, recorridos, hacen parte de la cotidianidad de los niños y niñas. En Colombia no tenemos eso. Solo hasta que llegué a Estados Unidos me di cuenta de la cantidad de cosas maravillosas que tiene este campo, y por eso creo que la divulgación me permite compartir parte de todo el universo al que he podido acceder, siendo formada 100 por ciento por educación pública; de una familia trabajadora, graduada en la Nacional, estudiante de un colegio en Suba (Bogotá) que recibe estudiantes de estratos 1 al 3...En la jornada de la tarde además, lo que demuestra que la jornada de la tarde no es para los vagos (risas)”.

Pero es que dicen en la jornada de la tarde rinde poco el día...

¡Sí! Ahora ya grande pienso que durante esa época, con las tardes libres, pude haber desarrollado un montón de habilidades adicionales en música o en algún deporte”.

¿Y ahora es posible desarrollar alguna habilidad o destinar tiempo a espacios diferentes a la investigación?

Es difícil. Hacer un doctorado es muy demandante. La labor experimental que hago consume mucho tiempo. Siempre me gustó García Márquez, entonces cada que puedo trato de completar la lectura de su obra. También intento ejercitarme dos o tres veces por semana por salud mental. Estoy tratando de aprender francés por Duolingo, siempre tuve afinidad con los idiomas, de hecho fue mi primera opción de carrera”.

https://www.elcolombiano.com/tecnologia/este-mundo-tan-pequeno-cambia-las-industrias-kn14802679

Hablando de salud mental, ¿qué tan en riesgo de deterioro está este aspecto cuando se realiza investigación a un nivel semejante?

Es muy difícil alcanzar un equilibrio. En mi caso se sumó el shock cultural; la lejanía de mi familia; el nivel académico, apenas llegué, por ejemplo, empecé a ver clases de astrofísica con unos conceptos super complejos que nunca había abordado antes. Cometí el error de meterme de lleno en mi investigación, con poco contacto con mis amigos en Colombia, poco interés por crear nuevas amistades. Llega un punto en el que esto se lo lleva a uno mentalmente y toca hacer cambios; distribuir mejor los tiempos, no negociar la alimentación ni las horas de sueño correctas para poder manejar el estrés de cumplir con estándares altos, que siempre va a tener factores adicionales. En mi caso, la presión de ser la única latina en mi departamento y la única colombiana que la mayoría de las personas de mi entorno han conocido, lo que me deja la obligación de tener un alto desempeño y dejar puertas abiertas para los colombianos”.

¿Qué recomendación darle a un niño, niña o joven que siente curiosidad por las ciencias del espacio pero que, al igual que su caso, no está expuesto en su cotidianidad a estas temáticas, cómo puede acercarse a eso que le despierta inquietud?

Internet es un gran aliado. La Nasa tiene un montón de contenido gratis disponibles, también la Agencia Espacial Europea, y de hecho le invierten mucho dinero a la divulgación. En Youtube también hay canales de ciencia muy bien hechos, y particularmente pienso que la serie Cosmos (Natgeo) es una propuesta de divulgación esencial. Y yendo más allá, yo siempre que tengo oportunidad les digo que no les de pena contactar a quien crean que puede ayudar a orientarlos. Las personas que hacen ciencia son generalmente muy dispuestas. Seguro contactar a algunos será más difícil que otros por la carga de trabajo que demanda este campo, pero no duden en hacerlo. También pueden buscar los recursos de ciudad: museos, el planetario, charlas. Finalmente, los medios de comunicación son fundamentales para despertar curiosidad y orientar a niños y niñas, por eso es necesario, así como pasó con Diana Trujillo, visibilizar a los ingenieros y científicos colombianos alrededor del mundo. Que un joven vea que esa persona que está en Nasa o haciendo investigaciones increíbles salió de su barrio o de su colegio en Medellín, Bogotá, o cualquier otra ciudad puede ser muy importante en las aspiraciones de un estudiante”.

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