Hace un poco más de tres años, los lotes en los que estaban los tanques de abastecimiento de agua de EPM no tenían vida. Estaban encerrados por cercas altísimas, en las noches eran lugares oscuros y, aparte de la presencia de algunos empleados de la compañía, nadie podía entrar. Pero las cosas empezaron a cambiar cuando le preguntaron a la comunidad para qué aprovecharía esos lugares.
Las comunidades soñaron con bibliotecas, parques infantiles, gimnasios al aire libre, lugares para sentarse a conversar. Así que se tumbaron las cercas y se llenaron de vida las zonas verdes, de vida articulada.
De allí surge el nombre UVA (Unidad de Vida Articulada), porque unen a las personas, las instituciones del sector, al agua y a las zonas verdes bajo un mismo propósito: crear comunidad.
La gestora del UVA del Popular 1, Silvia Suárez, cuenta que hay una historia en particular que siempre la hace recordar la importancia del trabajo en estos lugares. “Es normal que los niños del sector crezcan alrededor de las actividades de las UVA, uno se aprende los nombres y los reconoce. A uno de estos niños lo descubrieron robando en una tienda, pero no lo llevaron a la Policía, ni siquiera a donde su mamá, sino a mí,” relata, aún impactada.
Ella se sentó a hablar y a escucharlo, pues detrás de su robo había una historia de hambre y problemas en su familia. Después de eso, no volvió a hacer algo así.
Aunque en la actualidad hay 22 UVA, son 12 las construidas en torno a los tanques. La Twittercrónica se fue a recorrer tres de estas, dos que tienen menos de un mes de inauguradas (Ilusión Verde ubicada en El Poblado y El Encanto, en Pedregal) y Armonía, en Manrique.