Arriesgar su capital político en un proceso de paz que no tiene el apoyo de todo el país, trajo su recompensa para el presidente y desescaló el conflicto armado.
Llevar a cabo el proceso de paz con las Farc ha sido el mayor reto político de Juan Manuel Santos. Asumir ese riesgo le costó su popularidad en Colombia, rivalidades, insultos y una derrota en las urnas del plebiscito, pero también le ayudó a dejar huella en la historia mundial con un premio Nobel de Paz.
El mismo Santos ha dicho, en múltiples oportunidades, que ha sido el peor enemigo de las Farc, como Ministro de Defensa en el gobierno de Álvaro Uribe (de 2006 a 2009) y Presidente de la República.
En esas instancias, estuvo al frente de operaciones militares exitosas, como la que terminó en el rescate de Íngrid Betancourt y otros 14 secuestrados (“Operación Jaque”), y las que derivaron en las muertes de tres miembros del Secretariado guerrillero:...
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