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Pese al enorme poder que les ha rodeado, una mancha judicial ronda su pasado, una molestia que hábilmente han logrado limpiar de cualquier publicación.
Por Melquisedec Torres - @Melquisedec70
Casi todos los papeles oficiales que tramitamos los colombianos llevan el sello de una sola compañía privada. Bancos, loterías, universidades, notarías, tabacaleras y licoreras oficiales y privadas tienen como proveedora a una empresa que, además, es la dueña absoluta de los procesos electorales. Las votaciones en Colombia no las manejan el gobierno, el CNE, la Registraduría o los partidos políticos. Es esta compañía la monopólica controlante. Y ahora lo será, o consolidará su dominio, en nuestros pasaportes y las visas colombianas.
Thomas Greg & Sons es el acrónimo de Thomas de la Rue, compañía inglesa, y quien fuera su socio en Colombia varios años, don Gregorio Bautista y sus hijos. Pese al enorme poder que les ha rodeado, una mancha judicial ronda su pasado, una molestia que hábilmente han logrado limpiar de cualquier publicación: Fernando y Camilo Bautista son exconvictos del sistema judicial estadounidense pues en los años 80 confesaron y pagaron cárcel por un fraude a 25 bancos de ese país con embarques falsos de café colombiano. Delitos en sociedad con Alberto Duque, conocido como el “zar del café” y en cuya vida está inspirada la telenovela “Café”.
Los Bautista, olvidado ese traspié, gozan de inestimable amistad íntima con expresidentes como Andrés Pastrana y Juan Manuel Santos, o excancilleres como Nohemí Sanín, a quien han tenido en sus juntas directivas. Y ahora son consentidos del nuevo gobierno, el del cambio, el del pueblo.
Con un perfecto pliego sastre, hecho a la medida de ellos, la Cancillería les entregará – si no ocurre nada extraño – el nuevo mega contrato para imprimir y distribuir nuestros pasaportes y las visas colombianas, una operación que es la continuidad del negocio que ya tienen, desde 2019, para lo mismo. La no muy sutil diferencia es de $130 mil millones: el que está vigente costó $469 mil millones y el de ahora $599 mil millones, con plazo a julio de 2026.
Todo se enmascara con una licitación pública en la que, oh sorpresa, la única compañía que puede cumplir los exigentes requisitos es Thomas Greg & Sons, TGS. Uno de ellos es que la fábrica de impresión de pasaportes debe estar en Bogotá, en ninguna otra ciudad, y contar con una “Planta de Contingencia” dará el 20% si la tiene en Norteamérica, 13% en Europa y 10% en Suramérica. La ÚNICA compañía con plantas de impresión en Bogotá y Norteamérica es TGS. A su vez, la oferta económica solo representa 20% del puntaje, esto es que a la Cancillería poco le importa el valor a pagar. Cuatro empresas colombianas hicieron estas y muchas otras observaciones a los requisitos. El pasado viernes la Cancillería no aceptó modificar nada. La adjudicación será el 29 de junio próximo.
Anexo: “Hay fuertes indicios de fraude”, dijo el juez Henrique Veiga, del Tribunal de Justicia del Estado Amazonas, el 31 de diciembre de 2022; lo dijo al suspender un contrato que Thomas Greg & Sons había ganado por 74 millones de reales brasileños (unos $72 mil millones), para elaborar cédulas de identidad, pese a que su competidor MI Montreal Informática S.A., ofertó por 38 millones de reales.