x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

La Torre de Babel

A Petro lo rodea en el Congreso un puñado de hombres astutos, que como camaleones han cambiado y cambian de bando y de color tan fácil como ahora se cambia de sexo. Son especies que no están en extinción.

06 de febrero de 2024
bookmark
  • La Torre de Babel
  • La Torre de Babel

Por Alberto Velásquez Martínez- opinion@elcolombiano.com.co

Ha habido en este pantanero de la agitada política colombiana hechos que conmocionan al país. Un Jefe de Estado que se rebela contra los órganos del poder público. Con insultos y desacatos maltrata al fiscal y a la procuradora. Irrespeta a la Corte Suprema de Justicia. No hay día en que deje de poner en riesgo no solo la división de poderes sino la misma unidad nacional con la violación de normas constitucionales y legales. Con desplantes echa ministros que tienen el valor de contradecirlo. Soberbio y divisionista, contribuye ininterrumpidamente a una ruptura institucional de insospechadas consecuencias. Aspira imponer el Estado de opinión, llamando a la movilización popular, para aplastar el Estado de Derecho.

Cada día aparece un nuevo escándalo en su gobierno. De la violación de los topes en los gastos e ingresos de su campaña electoral hay suficiente cúmulo de pruebas. Delito que da para abrirle juicio político y que llevaría a la destitución del cargo, de acuerdo con normas explícitas de la Constitución Nacional. Por supuesto que será difícil llevarlo a cabo por la forma como el Ejecutivo maniobra y seduce a los congresistas encargados de juzgarlo y condenarlo. Todo seguramente se quedara en escándalo. Y la opinión pública se deberá conformar con un nuevo saludo a la bandera.

A Petro lo rodea en el Congreso un puñado de hombres astutos, que como camaleones han cambiado y cambian de bando y de color tan fácil como ahora se cambia de sexo. Son especies que no están en extinción. Y que refuerzan las corrientes políticas de izquierda radical que saben para quién trabajan y con qué propósitos. Los astutos son los aventajados discípulos de Maquiavelo.

Al presidente Petro lo acompañan no solo la izquierda radical, su guardia pretoriana, sino los herederos de aquel habilidoso Joseph Fouché, tan bien descrito por Stefan Zweig. Son aquellos tránsfugas acomodados en las curules parlamentarias que marean al arrogante Príncipe con zalamerías y con la desfachatez de los desertores. Los mismos “que abandonaron traidoramente un partido, y jamás lo hicieron cautelosamente... que no se escurrieron saliendo sin ser vistos de sus filas, sino que se marcharon a plena luz del día, sonriendo fríamente con una naturalidad asombrosa, a las filas del hasta ahora contrario... Lo único que sigue siendo importante para esos oportunistas, es estar siempre con el vencedor... Les basta, en su desmesurado cinismo, veinticuatro horas, a menudo solo una, para arrojar al suelo la bandera de su convicción y envolverse susurrante en otra”.

Intuimos que con las acusaciones contra el Presidente ningún expediente prosperará para que termine en condena. Mañana llegarán más falsedades en documento y fraudes procesales, escándalos que ahogarán los de hoy. Leguleyos y picapleitos se encargarán de que las imputaciones caigan en el costal de las prescripciones. Y como en la paradoja aquella, “todo cambiará para que nada cambie”.

Los colombianos ahora son víctimas de la irresponsabilidad de la clase política dirigente del llamado establecimiento. Ella, en su incapacidad manifiesta, no pudo escoger un candidato respetable que pudiera derrotar en las urnas a quien tiene al país confundido en otra Torre de Babel.

Sigue leyendo

Te puede Interesar

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD