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Vergüenza actual

23 de noviembre de 2024
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Por Juan Gómez Martínez - opinion@elcolombiano.com.co

Para mí, en los años en que vivimos, se ha convertido el Tapón del Darién en una vergüenza para Colombia y para América toda.

La carretera que comunica a los países de Norteamérica y Centroamérica, desde el Canadá hasta Panamá, se interrumpe en la frontera con Colombia y se encuentra de nuevo a unos cincuenta kilómetros de dicha frontera. Del Urabá antioqueño sigue hasta la Patagonia en la Argentina.

Se decía, y eran razones de peso, que no se podía construir porque había que proteger la selva tropical que se encuentra en esa zona. Todo cierto cuando no había la tecnología actual.

Si se llegare a construir una vía por un viaducto a unos metros de altura sobre el piso, desaparecería el argumento. Así no se impide el cruce de la fauna de la región, con este sistema no se afectaría la flora tropical del Urabá antioqueño, no se tumbaría la selva porque sería imposible subir la madera a la vía y, con esa carretera elevada, tendríamos comunicación terrestre con todo el continente americano.

Era cierto el argumento, se sometería la selva virgen a una destrucción irreparable, se acabarían las aguas tan necesarias en esa región, la selva húmeda tropical sufriría el maltrato del hombre y se diezmaría en forma definitiva, en fin, acabaríamos con la riqueza tan grande e importante que tenemos en Urabá. Pero ahora la situación es distinta, ya hay mecanismos de control para que esos daños no se produzcan, ya hay formas para proteger la selva y las aguas sin que el invasor se aproveche de riqueza tan importante. Es hora de que pensemos en la unión física de toda la América desde el norte del Canadá hasta la Patagonia en el sur de la Argentina.

Las tres américas unidas por una buena vía se vitalizarían en muchos aspectos como el turismo, el comercio y muchas otras actividades benéficas para el pueblo de estas regiones.

Quiero contar una anécdota que ocurrió hace muchos años y que nos muestra uno de los argumentos para no unir a Panamá con Colombia por una buena vía: si no estoy mal, el ministro de agricultura de Panamá, en aquella lejana época, dijo que “no podemos dejar que se construya esa vía, porque se nos llena este país de colombianos o, lo que es peor, de antioqueños”.

Esperamos que ese temor ya no exista y que se pueda construir la carretera para la unión de las américas, para el bien del pueblo americano, de su economía, de su cultura y la hermandad.

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