Pico y Placa Medellín
viernes
0 y 6
0 y 6
Hoy vemos cómo gracias a esto muy seguramente aflorarán limitaciones y prohibiciones a las libertades económicas y de ordenamiento territorial.
Por Juan Camilo Quintero M. - @JuanCQuinteroM
Hace más de 3.000 años los griegos conquistaron Troya. La estrategia fue inteligente y consistió en fingir rendirse, construir un enorme caballo de madera y dejarlo frente a las murallas troyanas con soldados ocultos en su interior. Los troyanos, creyeron que era un regalo de los dioses y lo ingresaron a la ciudad. En la noche, los griegos salieron del interior del caballo y tomaron Troya por sorpresa. Así, con astucia e inteligencia los griegos supieron imponerse, y pusieron fin a un asedio de 10 años.
Hace 20 años AngloGold Ashanti llegó a Colombia atraída por la política de seguridad democrática e inversionista. Después de millonarias inversiones encontró un depósito de Cobre, mineral indispensable para la llamada transición energética e inició el proceso de licenciamiento. Pero cuando todo avanzaba de buena manera y el proyecto minero no era solo un proyecto minero sino que implicaba transformaciones reales y necesarias para la región, todo se enrareció. Llegan personajes nuevos a Jericó, dicen tener descendencia jericoana, dicen llegar para defender el territorio de las grandes multinacionales. Poco a poco, se establecen en Jericó, estructuran una oposición y logran apoyo de algunos finqueros, que seguramente sin conocer los detalles de los intereses reales, apoyan y ayudan, como no, a meter al pueblo el Caballo de Jericó.
En esos días, presencié cómo Olmedo López lideró la llegada de Petro a Jericó, cómo manipularon el ingreso a la reunión de muchos jericoanos que quería hablar y también, presencié cómo se solicitaban 3 cosas desde los opositores: bloqueo a Quebradona, una economía agrícola de minifundios y la prohibición de los grandes monocultivos. Allí llegó una frase del presidente Petro “ministra Mohamad, ya sabe qué hacer”. Después de ese encuentro el Gobierno ha hecho todo para sacar a la minería legal del suroeste, algo que no ha hecho con la ilegal en otros territorios, pero a la vez develó su interés de imponer su ideología para cumplir con sus tres mandatos ya mencionados, esto a través de Decretos y resoluciones en cascada. Lograron meter el Caballó de Jericó.
Hoy vemos cómo gracias a esto muy seguramente aflorarán limitaciones y prohibiciones a las libertades económicas y de ordenamiento territorial. Hoy allí, en la tierra del Encuentro de Dirigentes del Suroeste, donde se ha defendido y promulgado la libertad, el empresarismo y la inversión, la izquierda empieza a incubar, al mejor estilo del caballo de Troya, y bajo máscaras y sofismas, develan su verdadera estrategia de usurpar la autonomía municipal.
Algunos celebraron las resoluciones por que eran contra la minería, pero recordemos la frase de alemán Martin Niemöller:
“Primero vinieron por los socialistas, y no dije nada, porque yo no era socialista.
Luego vinieron por los sindicalistas, y no dije nada, porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los judíos, y no dije nada, porque yo no era judío.
Luego vinieron por mí, y ya no quedaba nadie para hablar por mí.”