Pico y Placa Medellín
viernes
0 y 6
0 y 6
La mayoría de estos municipios han perdido población, los jóvenes que pueden migran al área metropolitana en búsqueda de posibilidades de ingreso a la universidad, por lo general pública, o quizás en búsqueda de un salario mejor remunerado.
Por Juan Camilo Quintero M. - @JuanCQuinteroM
Es interesante observar cómo Antioquia para el siglo 18 era la provincia más pobre del Virreinato de la Nueva Granada y con el tiempo pasa a convertirse territorio pujante gracias a la minería de oro y tenacidad en aquella época de los colonizadores que, estimulados por la visión del visitador Moon y Velarde salieron a buscar mejor futuro en las tierras realengas de la época. Tiempos aquellos donde gracias a los caminos, las concesiones y la participación de la iglesia se lograron erigir gran parte de los 125 municipios con que hoy cuenta nuestro departamento. En su momento, gracias a la minería, la agricultura posteriormente y el comercio, algunos municipios fueron grandes capitales de su respectiva provincia o inclusive subregión, donde se evidenciaban las oportunidades en la minería, la agricultura y el comercio. Tiempos aquellos, donde el crecimiento y desarrollo de la mayoría de los municipios era permanente, contrario a lo que hoy padecen gran parte de los mismos, es decir, más del 80% de los municipios antioqueños son en la actualidad categoría sexta, ya sea porque tienen menos de 10.000 habitantes o gracias a que sus ingresos de libre destinación no superan los 15.000 SMLMV. La mayoría de estos municipios han perdido población, los jóvenes que pueden migran al área metropolitana en búsqueda de posibilidades de ingreso a la universidad, por lo general pública, o quizás en búsqueda de un salario mejor remunerado, gracias a que las cifras de ingreso promedio por fuera del área metropolitana son verdaderamente preocupantes, es así como el ingreso promedio no llega a los $600.000 en algunas zonas.
La migración desde las subregiones hacia el Área Metropolitana se da principalmente por salud, educación y empleo; hoy día casi la mayoría de los municipios no cuentan con atención hospitalaria de segundo y tercer nivel, las universidades no alcanzan a hacer el volumen de estudiantes por municipio para poder ofertar carreras localmente y, en materia de empleo en el mejor de los casos, el salario mínimo es la opción, a pesar de que la informalidad es la tendencia, porque la dinámica empresarial no permite más opciones.
Definitivamente, necesitamos pensar el desarrollo de Antioquia bajo nuevas centralidades que generen economías de aglomeración, para que de manera coordinada y en alianzas entre varios municipios con cierta cercanía y en red, puedan sumar una población de más de 100.000 habitantes, esto ayudaría a revertir la movilidad social, traer nuevas dinámicas laborales y aumentar los ingresos municipales que redunde en mayores inversiones para el desarrollo y la calidad de vida.
En su momento el Plan estratégico de Antioquia PLANEA lo ratificó, ¨hay que repensar el modelo de desarrollo para revertir el modelo macrocefálico del Valle de Aburrá.¨ Cada día somos más en este valle y menos en las subregiones. Urgen decisiones políticas para poder sacar de sexta categoría a muchos de estos municipios que están a punto de convertirse en corregimientos.