x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

Por los caminos de la nada

El país pierde a diario más territorio con las organizaciones criminales que lo invaden. En los enfrentamientos contra la subversión caen civiles, soldados y policías, cuando no es que los secuestran como ocurrió hace poco en tierras del Cauca.

02 de abril de 2025
bookmark
  • Por los caminos de la nada

Por Alberto Velásquez Martínez - opinion@elcolombiano.com.co

Abrió la semana el ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, protestando porque RTVC, sistema de medios públicos, emitió una apología de “Tirofijo”, guerrillero que dejó tanta sangre regada y causó tanto dolor en el pueblo colombiano. Pueblo deshonrado por un Nobel de Paz que les entregó curules en el Senado a los compadres del subversivo, violadores y secuestradores de niños y constructores de campos de concentración donde amarraban a sus víctimas para prolongar su agonía.

Un día antes de su protesta, el ministro Sánchez –quien arriesga su puesto hablando tan claro– había denunciado en El Tiempo que “las disidencias de las Farc que delinquen en Santander, Bolívar, Caquetá, Guaviare y Antioquia, violan en forma permanente el cese al fuego”, violaciones que solo les han servido a los grupos insurgentes para fortalecerse militarmente e intensificar el comercio de actividades criminales que los proveen de jugosos ingresos para prolongar la guerra. Hacía, además, una patética revelación: “Ha sido muy complejo que las Fuerzas Militares se ganen el aprecio de la población, dada la existencia del odio que existe entre las diversas bases sociales”. Odios que nacen de las rupturas que el mismo Jefe de Estado fomenta a través de su ponzoñosa oratoria, con la que maniqueamente parcela al país entre buenos y malos.

Este mismo domingo apareció en el programa Los Informantes, del Canal Caracol, la notificación perentoria que hacían los comandantes del ELN en la zona de Catatumbo de continuar con la guerra. Para ellos la “paz total” petrista es un fracaso. Fue el remate de una semana reflejo de la deplorable situación de orden público que se desvanece en las manos del Jefe del Estado, que prefería seguir desvariando desde Panamá mientras homenajeaba a exmilitantes del M-19.

Esa trilogía de hechos, comprueba que el país pierde a diario más territorio con las organizaciones criminales que lo invaden. En los enfrentamientos contra la subversión caen civiles, soldados y policías, cuando no es que los secuestran como ocurrió hace poco en tierras del Cauca. En aquel entonces, el ministro, poniendo en riesgo su cartera, se atrevió a calificar el hecho no como retención sino como secuestro. Seguramente el comandante supremo de las FF.AA. pensaba que eran simples ejercicios de calistenia.

Mientras la dignidad militar sea violentada, y sus soldados y policías miren impotentes cómo se les estruja y se les retiene ante la mirada negligente del alto Gobierno, será difícil que un ministro de Defensa Nacional con solo buena voluntad y sin apoyo para enfrentar los desafíos de una subversión altanera, pueda llevar paz a esas zonas alejadas del centro del país. Si esas gentes ya llegan al límite de resiliencia, aun les faltan más sorpresas ingratas. Seguirán fragmentadas soportando angustias y desafueros, mientras escuchan a un lunático sentenciar desde Bogotá que “no somos más que agua pensante en forma de energía condensada”, o que estamos en “la nube algorítmica del pensamiento humano”. Una suma de delirios que transportan al dueño de la cartilla de la utopía populista al reino de los desvaríos, cuando vastos territorios colombianos se hunden en la tragedia.

Sigue leyendo

Te puede Interesar

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD