Pareciera que la aplicación china WeChat le está marcando el camino a Elon Musk para el futuro de Twitter (ahora X), la red social que el multimillonario compró por 44.000 millones de dólares en 2022. Entre los cambios que ya hizo luego de su llegada está, por ejemplo, el modelo de suscripciones. ¿Será que de verdad esta app se puede convertir en una plataforma multipropósito como la gigante asiática?
Al igual que WeChat, la aplicación de mensajería WhatsApp también le está apuntando a ser una plataforma donde se pueda hacer de todo, partiendo de un funnel (o embudo de conversión) básico, pero completo para “sostener” a sus más de 2.000 millones de usuarios. Y esto se da por medio de cuatro pilares: atracción (acaban de lanzar los canales), consideración, conversión (permite enviar el pantallazo de la transferencia bancaria) y fidelización (compartir contenido de valor como links y documentos). Es una omnicanalidad.
Una “app para todo” les da la posibilidad a los usuarios de ejecutar tareas dentro de la misma plataforma: mensajería y videollamadas (como WhatsApp), pedir un taxi, tener sistemas de pagos (como PayPal), ver canales de televisión, miniseries y transmisiones en vivo (estilo Twitch).
Edwin Sepúlveda es el jefe del pregrado de Mercadeo de la Universidad Eafit y dijo que en estos momentos son pocas las posibilidades de que el rumbo de X se incline hacia una “app para todo”, porque actualmente la marca atraviesa por una “metamorfosis que no se logra entender”. Seguimos diciendo Twitter cuando ya se llama X, el dominio todavía es twitter.com y al igual que Starlink (la empresa de internet satelital de Musk) el logo es una X blanca sobre fondo negro, lo cual genera confusión.
Sobre la modelación de negocio de X, Sepúlveda dijo que de lo poco que Musk ha intentado implementar está la estrategia de suscripción que le funciona a Spotify y Netflix. Por eso un día los que eran chulito azul se fueron y después aparecieron con verificación los que pagaron la membresía de 8 dólares mensuales. “Uno en X todavía no encuentra una fortaleza en el chat como un formato de comunicación sincrónica sin tener que pagar, como ocurre en Instagram”, agregó.
¿Qué es hoy X? Caos. Caos de marca, de modelo de negocio y de funcionalidad. “Independientemente del desorden, X le saca una enormes ventajas a Threads (la nueva red social de Meta) que tuvo dos semanas increíblemente en cuanto a datos y viralización, pero que ha caído. Hoy las grandes noticias y fenómenos de masas siguen en X y siento que se está convirtiendo en un Twitter de jóvenes, pero seguirá también siendo un espacio de los grandes tomadores de decisiones”, dijo el docente.
En el tercer trimestre de 2022, más del 60% de los usuarios de Twitter emplearon la plataforma para mantenerse al día de las últimas noticias y eventos. Por su parte, el porcentaje de aquellos que recurrieron a la red social del expajarito azul para enviar mensajes a sus familiares y amigos se redujo al 22%. (Ver gráfico)
Óscar Aguilera, CEO de StarGO, también ve con pocas posibilidades que X se convierta en una “app para todo”. Dijo que este tipo de cambios solo se pueden dar en China por las leyes proteccionistas y de control: en este país WeChat tiene 1.200 millones de usuarios y una valoración de 67.380 millones de dólares. “No creo que Twitter lo logre porque su especialidad es compartir contenido”.
En otras palabras, que X sea una plataforma multipropósito es poco viable porque “eso existe, todo eso es iOS y Android, sistemas operativos que lo tienen todo, desde el móvil se pueden hacer las cosas. Las app para todo no son el futuro, solo se les da en China donde quieren controlar todo, pero en un mundo libre y en democracia una app no puede controlar todo porque volveríamos al monopolio”.
Entre las ventajas que existen en las apps que reúnen varios servicios en un mismo espacio, se resalta que, si se piensa en el bienestar del usuario y no en el modelo de negocio y venta de datos, ofrece comodidad para hacerlo todo y mejora la experiencia a la hora de la utilización de estas opciones. Hace la vida más fácil.
Un aspecto más al que Aguilera le puso la lupa fue el de la seguridad, debido a que este tipo de apps, al ser plataformas que reúnen tantos servicios, a la vez se comparten muchos datos personales. “Es un problema que existe a nivel mundial, Europa es uno de los principales legisladores sobre esto, por eso no han lanzado acá Threads, no se quiere que se venda la información de las personas al mejor postor”, concluyó.