Ante los riesgos de un apagón que al parecer se hacen más latente con el paso del tiempo, el ministro de Minas y Energía, Omar Camacho, dio un parte de tranquilidad al advertir que el país tiene la capacidad para enfrentar el Fenómeno de El Niño.
Es de recordar que la sequía que produce este fenómeno climatológico merma la capacidad de generar energía con la matriz hidroeléctrica.
Así mismo, habló de la transición energética que quiere acelerar el Gobierno y que, a su juicio, debe hacerse de manera diferencial en cada región.
El funcionario reconoció los impactos económicos y fiscales de esa metamorfosis sectorial, y aunque indicó que es urgente la entrada de más fuentes renovables, culpa al gobierno de Iván Duque de los problemas que hay en los proyectos actuales.
Hay temor de racionamiento por la llegada de El Niño, o por lo menos de que los precios de la energía puedan llegar a aumentar aún más de lo que ya lo han hecho...
“Existe un comité de seguimiento al sector energético, se llama el Cacsse. Allí hacemos reuniones periódicas donde evaluamos diferentes parámetros. De una parte, evidentemente, la evolución del fenómeno de El Niño, cómo avanza y cuál es su comportamiento. Esto nos permite hacer seguimiento a las medidas energéticas, económicas y técnicas que se deben abordar.
Por el lado de la energía, trabajamos con diferentes dependencias, entidades y escenarios de discusión y planeamiento energético, como la UPME, XM y el Consejo Nacional de Operaciones. Según nuestros análisis, tenemos la capacidad energética para enfrentar El Niño sin problemas de abastecimiento de energía.
Frente a la capacidad financiera que tienen muchas de las electrificadoras para garantizar el servicio de energía, estamos tomando medidas. Una de ellas ha sido un rápido giro de los subsidios que se administran y entregan a través de las electrificadoras para que estas tengan flujo de caja”.
¿Cómo garantizar la seguridad energética del país, teniendo en cuenta que quedan reservas para pocos años?
“Vamos a tener que desarrollar y garantizar más entrada de renovables en la matriz energética, y eso incluye garantizar que los proyectos actuales tengan éxito. Los proyectos de generación solar y eólica están en curso, al igual que la primera asignación de áreas para eólica costa afuera.
También estamos trabajando en el papel de la bioenergía y en todo el marco regulatorio para su desarrollo. Además, estamos trabajando en el marco regulatorio y en todos los pilotos de hidrógeno en el país.
La tarea es garantizar esa diversificación y el aumento de la capacidad de generación por otras fuentes de energía. Esta es una de las responsabilidades y es parte de lo que estamos trabajando, lo que estamos haciendo en la generación con energía a través de calor geotérmico”.
La Agencia Internacional de la Energía (IEA) ha destacado la necesidad de atraer inversiones privadas para impulsar proyectos de energías renovables en Colombia. ¿Cómo van a atraer esa inversión?
“Tenemos un gran reto, y es que los proyectos de energía renovable existentes tengan éxito. Ese es el primer gran mensaje, porque realmente los mecanismos de subasta en 2019-2021 han tenido muchísimos problemas.
Es un mecanismo que el gobierno anterior desarrolló para promover las renovables, pero tienen muchas dificultades. Una de las tareas que tenemos que resolver son esas dificultades y garantizar que los proyectos existentes tengan éxito, se puedan desarrollar y hacia adelante, tener toda la confianza y garantizar todo el mecanismo jurídico y las reglas del juego apropiadas para que los nuevos proyectos tengan posibilidades de desarrollarse en el país.
Y eso pasa por nuevos modelos de negocio, garantizar que la energía renovable pueda ser energía firme en el cargo por confiabilidad, por ejemplo. También pasa por resolver temas de articulación institucional, por ejemplo, con la Agencia Nacional de Licencia Ambiental, donde estamos trabajando propuestas de un tratamiento diferencial para los proyectos renovables.
Estamos desarrollando todas estas medidas, tanto gubernamentales como de mercado, para atraer la inversión extranjera. El próximo año vamos a realizar también unas primeras rondas de negocios verdes en el país para que sean mecanismos, digamos, muy específicos en donde logramos mostrar lo que está haciendo el país y atraer efectivamente esa inversión extranjera”.
La reducción prevista en la producción de petróleo y carbón podría tener un impacto en la economía regional. ¿Cuáles son las estrategias que su ministerio considera para diversificar la economía de estas regiones?
“Hay varias medidas que debemos adoptar, y una de ellas implica la reconversión productiva en los territorios. Precisamente por eso, la transición, como su nombre lo indica, es un proceso gradual y planificado que será específico para cada región. No es lo mismo la transición energética en el Magdalena Medio con la presencia de la Refinería de Barrancabermeja que en el Amazonas.
Esta discusión sobre reconversiones productivas es crucial para garantizar nuevas formas de generar riqueza y recursos para los municipios en cada uno de los territorios. Es por eso que en el Plan Nacional de Desarrollo se incluyó un artículo que establece que los proyectos de generación de energía progresivamente proporcionarán una participación o porcentaje de las ganancias de la energía”.
En esta hoja de ruta que ustedes plantean, ¿cuál es el papel de las empresas públicas, privadas y mixtas?
“Necesitamos un mercado con mayor competencia, con la presencia de mejores y más grandes agentes en todos los eslabones de la cadena de valor de la energía, especialmente en el sector eléctrico. En este sentido, hemos discutido el papel que podría desempeñar Ecopetrol, por ejemplo, para contribuir a la generación de energía y tener una participación significativa en el proceso de transición energética.
Además, contamos con 10 empresas electrificadoras públicas, y es crucial fortalecer su posición y mejorar sus capacidades técnicas, económicas y financieras. Esto es fundamental para que estas empresas de energía eléctrica puedan desempeñar un papel importante en la transición energética en sus respectivos territorios. Empresas como Electrohuila, la Electrificadora del Meta, y Electrocaquetá, entre otras, deben ser fortalecidas desde el sector público para cumplir un papel vital en el mercado.
Es importante destacar que en el mercado energético existen empresas privadas y mixtas que también desempeñan un papel relevante. Nuestra tarea actual es garantizar que las empresas estatales sean eficientes y contribuyan a la mejora general del mercado. En este sentido, la regulación de la construcción de precios en la cadena de valor de la energía es una parte fundamental de nuestra comprensión y enfoque en este asunto”.
Advierten riesgo de apagón en el país
Germán Castro, delegado de Minas y Energía de la Contraloría, indicó que en Colombia se están presentando, por lo menos, tres factores críticos que conllevarían a un apagón. Se trata del mayor precio en bolsa por kilovatio/hora, la cartera deteriorada de las empresas distribuidoras y los efectos del Fenómeno de El Niño. El funcionario hizo notar que, debido a la sequía, en dos semanas el nivel de los embalses pasó del 81% al 76%. Y los precios de la energía en bolsa para suplir el déficit hidráulico pasaron de $250 en enero, a $1.100 en septiembre, cotizaciones que no podrían cubrir las electrificadores si no les cancelan la plata que les adeudan los usuarios y el Estado.
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meses se cumplieron desde que Omar Camacho llegó a reemplazar a Irene Vélez