Así como una autopista permite que fluya el tráfico vehicular, el sistema financiero facilita que circule el dinero en la economía. Su papel es comunicar a quienes tienen recursos para ahorrar con aquellos que los necesitan para gastar o invertir.
Dicho de otro modo, el sistema financiero es una especie de canal por donde va y viene el dinero. Pero para cumplir su función son indispensables tres elementos, según explica la Asobancaria en su programa de educación “Saber más, ser más”.
Primero, las instituciones financieras, es decir, las intermediarias entre los recursos de ahorro y los de gasto e inversión. Segundo, los activos financieros, que son los instrumentos usados para facilitar el flujo de los recursos. Y tercero, el mercado financiero, en el que se centra este artículo.
Como en todo mercado, en el financiero hay compras y ventas (de activos). En él, oferentes y demandantes conversan y se ponen de acuerdo. Podría precisarse que existen varios mercados: de acciones, de divisas, de deuda pública, entre otros. Y el escenario de intercambios puede ser físico o virtual.
Economipedia, firma de educación económica y financiera, explica que existen varios tipos de mercados financieros, clasificados en dos grupos de acuerdo con el plazo: el monetario, en el que se transan activos de corto plazo (hasta 18 meses), y el de capitales, de largo plazo.
En el sistema financiero hay un actor cuyas decisiones inciden en el desempeño del mercado monetario, una autoridad, que en el caso colombiano es el Banco de la República. Por eso los agentes que intervienen (entidades financieras, los gobiernos, empresas y las familias) toman decisiones de oferta y demanda sujetas a lo que determine.
Entre tanto, el mercado de capitales es la plaza de las grandes transacciones. La Bolsa de Valores de Colombia lo describe como el conjunto de mecanismos a disposición de la economía que permite asignar y distribuir los recursos de capital a mediano y largo plazo para invertir, los riesgos, el control y la información asociados al tránsito del ahorro a la inversión.
¿Cómo participar?
Primero, sitúese en el terreno de quienes quieren construir o consolidar patrimonio ahorrando e invirtiendo. El sistema financiero ofrece tanto los canales como los instrumentos para materializar el propósito que tenga con sus recursos.
Gabriel Agudelo Torres, ingeniero financiero con maestría en Matemáticas, explica que las inversiones se deben ajustar al grado de riesgo que quieran asumir las personas y si se trata de pensionados, lo común es tomar uno bajo.
Eso quiere decir que sus recursos se deben invertir preferiblemente en renta fija y el ingeniero y docente del ITM, recuerda que las sociedades fiduciarias y las administradoras de fondos de pensiones y cesantías -AFP-, entre otras, ofrecen productos que se adaptan a las expectativas y necesidades de los pensionados.
Subraya que esas instituciones tienen portafolios de renta fija diseñados por profesionales, que el cliente puede elegir según el riesgo que quiera asumir: de corto plazo que compensan la inflación (para mantener el poder adquisitivo del dinero) y de largo plazo, más volátil, con mejor rentabilidad.
Como las oportunidades de inversión son numerosas, la segunda recomendación es no poner todos los huevos en la misma canasta. En otras palabras, diversificar para disminuir la exposición al riesgo. Y eso es lo que justamente ofrecen intermediarios financieros como fiduciarias, AFP y hasta las firmas comisionistas.
Sin embargo, a pesar de que es amplio el abanico para elegir, el profesor Gabriel Agudelo subraya que por nuestra cultura somos más propensos a invertir en bienes inmuebles. Pero, ¿qué oportunidad hay para quien no tenga con qué adquirir un local, apartamento u oficina?
Puede hacer inversiones inmobiliarias porque hay instituciones y productos que canalizan pequeños montos hacia esas alternativas. Entonces, es viable, con pocos recursos, vincularse a un fondo y obtener rentabilidad. El experto recuerda como ejemplo que algunos inmuebles de grandes cadenas comerciales están titularizados.
Acceso a otros activos
Con la idea de diversificar, es válido considerar la inversión en instrumentos financieros como los TES, bonos privados, acciones y divisas.
Como lo señala Gabriel Agudelo Torres, existen vehículos para hacerlo y facilitar, con la asesoría de un profesional, la toma de decisiones. “Hay modelos que dicen exactamente qué porcentaje invertir en cada cosa”, anota.
Pero, ¿qué son los TES? Los estados contratan deuda para financiarse. En Colombia, gran parte del endeudamiento interno se adquiere a través de títulos de deuda pública, (TES). Los emite el Ministerio de Hacienda, que establece un plazo de vencimiento y fija una tasa de interés, según condiciones del mercado.
Los bonos privados son instrumentos de deuda que usan las empresas y que, al igual que los títulos públicos, dan la oportunidad de invertir, sabiendo el plazo y el rendimiento. Unos (TES) y otros (bonos) son negociables y eso los hace atractivos.
Las acciones, entre tanto, representan una parte de la propiedad de una empresa y dan derechos: los dividendos y la participación en las asambleas. La rentabilidad se completa con la valorización. Mientras que un bono le da al titular el carácter de acreedor; la acción, el de dueño.
¿Y qué hacer con las divisas? La moneda más fuerte es el dólar y se le considera activo refugio. Que suba o baje depende de varias circunstancias. Gabriel Agudelo anota que, actualmente supera los $4.000 porque la inflación alta en EE. UU. condujo a la autoridad monetaria (FED) a subir la tasa de interés, lo que arrastra capitales y devalúa otras monedas.