Con una concentración del 62 % de la demanda de gas en el centro del país y en un escenario de declive de los campos productores de La Guajira y de los Llanos Orientales, una de las principales apuestas de la empresa transportadora Promigás es la construcción del gasoducto Jobo-Transmetano, para llevar el combustible desde los nuevos yacimientos de Córdoba y Cesar a los centros de consumo.
Así lo explicó Eric Flesch, presidente de la compañía, quien resaltó los potenciales beneficios de este proyecto para el departamento de Antioquia y, en particular, para el Valle de Aburrá, pues la tubería arrancaría en el sur de Córdoba y se extendería por 300 kilómetros hasta la estación de Transmetano (filial de Promigás), en el Magdalena Medio (ver Antecedentes).
“Antioquia, donde hay una demanda importante de gas, no tiene conexión con Jobo, es decir que hay un espacio entre Jobo y Transmetano, que sería la manera más eficiente de llevarle más gas a este departamento”, comentó el empresario en una rueda de prensa en la que presentó el Informe del Sector Gas Natural.
Flesch añadió que la inversión sería de unos 400 millones de dólares, alrededor de 1,48 billones de pesos con una tasa de cambio de 3.709 pesos. “En el último año y medio hemos adelantando algunos pasos de la construcción del gasoducto, tenemos el diagnóstico de impacto ambiental, el trazado que fue autorizado por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y trabajamos en aspectos de ingeniería básica del complejo. Con esta tarea desarrollada y estimando que la licencia ambiental puede tardar hasta dos años, desde el momento en que le demos luz verde al proyecto creemos que estaría listo en cuatro años”, mencionó.
Igualmente, explicó que se trata de una iniciativa desafiante, pues es una longitud grande y recordó que en los últimos cinco años en el país se han construido 373 kilómetros de gasoductos.