Desde mayo pasado los grupos Sura, Argos y Nutresa firmaron un acuerdo con Jaime Gilinski y los inversionistas árabes de IHC para ponerle punto final a la pelea que se había desatado por Nutresa y Sura. Desde entonces vienen trabajando intensamente para concretar el acuerdo que debe terminar en una especie de partición de cobijas: Gilinski y los árabes se queden con el control de Nutresa; y Sura y Argos arman rancho aparte con propiedad cruzada entre ellos dos.
Para lograr ese propósito uno de los pasos que estaba pendiente, y que se estaba demorando, era la expedición de un decreto que ayer finalmente el presidente Gustavo Petro se comprometió a expedir. De hecho, el borrador estuvo hasta anoche para comentarios en la web del Ministerio de Hacienda.
Ayer en la tarde, tras una reunión de dos horas en la Casa de Nariño, el mandatario habló de lo que llamó la resolución “de un viejo conflicto empresarial, de hace varias décadas, que llega a un acuerdo final, sinérgico de mutuos beneficios para el país, la sociedad y para cada grupo empresarial, en particular”.
En efecto, si bien el acuerdo ya estaba firmado, la necesidad del decreto sirvió como excusa para que el presidente Petro recibiera a las cabezas de estos grupos económicos antioqueños: Jorge Mario Velásquez, presidente de Argos; Gonzalo Pérez, presidente de Sura, y Carlos Ignacio Gallego, presidente de Nutresa.
El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, precisó que se trata de un decreto para el que su despacho estuvo recibiendo las observaciones y que busca ajustar la regulación de las Oferta Públicas de Adquisición (OPA) en Colombia.
Vale anotar que el borrador se publicó desde el 28 de diciembre, y entre sus justificaciones se menciona la necesidad de permitir “específicamente operaciones de intercambio de acciones entre accionistas con influencia significativa en emisores del mercado colombiano”.
El acuerdo está encaminado a que el banquero Jaime Gilinski a través de sus empresas, JGDB Holdings y Nugil, y sus socios árabes de IHC, se conviertan en los accionistas controlantes de Nutresa, con mínimo el 87% de las acciones. Al mismo tiempo, JGDB y Nugil dejarán de ser accionistas de Sura; mientras que Sura y Argos salen de las acciones de Nutresa.
Unas por otras
Para concretar estos acuerdos empresariales, a los que en diciembre se les sumaron obligaciones adicionales (otrosí), se contempla en alguna de las etapas, un intercambio directo de acciones entre las partes, transacción que en la normativa actual no está contenida, y por lo que el proyecto de decreto del Ministerio de Hacienda es clave para agilizar las negociaciones.
Según lo expresado por Bonilla, el borrador del decreto también insiste en la necesidad de darles confianza a los pequeños inversionistas, para que las transacciones pactadas entre los grandes accionistas los incluya y no los afecte negativamente.
En esa línea, las modificaciones que se le introducirán al Decreto 2555 de 2010 (regulación del sector financiero, asegurador y del mercado de valores) es que cuando accionistas relevantes celebren contratos de permuta, para lograr el control de una empresa, deben en el término de un mes lanzar una OPA para quienes no hicieron parte de la operación y garantizarles las condiciones que se aplicaron en la negociación de la permuta.
En otras palabras, ante grandes negocios como los que intentan desarrollar el GEA, Gilinski e IHC, deben protegerse los intereses de los pequeños inversionistas, ofreciéndoles una alternativa que les permita tener beneficios.
Una duda que surge y nadie ha resuelto es: ¿Si el intercambio accionario directo no está reglamentado en el país, por qué quienes estructuraron los acuerdos no tuvieron en cuenta que ese detalle podría complicar la transacción?
Fuentes consultadas por este diario sugirieron que fue la Superintendencia Financiera la que notó esa “debilidad”, por lo que se procedió a remediarla con el proyecto de decreto, que ahora con la “bendición” del gobierno Petro se espera sea expedido en los próximos días.
Para otros, la incertidumbre que se suscitó alrededor de la expedición o no del decreto mantuvo en el limbo el avance de los acuerdos pactados por los diferentes grupos empresariales.
¿Favor a cambio?
Pero el respaldo gubernamental a los convenios del GEA, Gilinski y los inversionistas de Emiratos Árabes tendrá una contraprestación, según se infiere de las declaraciones del presidente Petro.
Además de dar “por solucionado un conflicto entre dos grupos empresariales”, el presidente dijo que surgen “unas mejores condiciones de estabilidad para los capitales extranjeros que se han vinculado con estos grupos nacionales (IHC), que pueden traer una ampliación de la plataforma productiva en toda Colombia”. A su turno, el jefe de la cartera de Hacienda precisó que resuelto ese pulso, las empresas que estuvieron en la reunión se comprometieron a participar en un acuerdo nacional para invertir en las áreas olvidadas del país.
¿Qué significa esto? “Que si vamos al litoral del Pacífico o al Catatumbo y encontramos las plantas cocaleras, ellos se comprometen a entrar en el proceso que el Gobierno planteó de cómo reemplazamos la economía ilegal a una economía legal y distinta”, respondió Bonilla.
Sobre los plazos para la ejecutar los compromisos, el ministro indicó que hay varias fases definidas, confió en que no tarde muchos tiempo implementarlas y anticipó que el arranque será con una próxima visita al litoral Pacífico.
Para Jorge Mario Velásquez, presidente del Grupo Argos, los nuevos compromisos asumidos por las empresarios se convertirán en una punta de lanza, para que las inversiones que por más de cien años han ejecutado compañías de origen paisa como Nutresa sirvan para seguir construyendo prosperidad en los distintos territorios.
Después del decreto
La expedición de la norma no solo posibilitará el intercambio accionario entre el GEA, Gilinski e IHC, sino que despeja el camino para que se cumplan otras operaciones que están pactadas. Como el lanzamiento de una OPA por acciones de Nutresa. La oferta sería por un 23,1% que están en manos de pequeños accionistas, con lo que Gilinski e IHC podrían quedarse con el total de las acciones. El precio es de US$12 por acción.
87%
porción accionaria que tendrán en Nutresa la familia Gilinski e IHC de Emiratos Árabes.