Luego de un año de trabajo, la prima por prestación de servicios es una recompensa que, generalmente, los trabajadores colombianos destinan para comprar regalos o pagar viajes. Sin embargo, los expertos en finanzas enfatizan en que es importante no ceder ante el impulso del gasto y destinar una parte a la inversión.
Jaime Jaramillo, cofundador de Finanzas Emocionales indica que si usted tiene “deudas malas”, destinar el 30% de la prima para pagarlas es la mejor inversión que puede hacer.
Las “deudas malas” pueden ser aquellas que usted tiene pendientes con los bancos a una elevada tasa de interés que terminan costándole más que el mismo préstamo por extender la vida del crédito. Entonces, según los especialistas, adelantar la obligación le libera una capacidad financiera.
De acuerdo con el experto, también puede tomar otro 30% y ponerlo en un CDT virtual a un mes, “así no te va a coger enero pelado”. Pero también debe haber espacio para los gustos, por ello indica que otro 30% puede ser “para comprar cositas. Estamos de fiesta y también hay que disfrutar”.
El 10% que queda, desde su óptica, debe invertirse en educación financiera. Pero no olvide hacer una revisión juiciosa de las personas que le ofrecen oportunidades de inversión.
José Miguel Santamaría, docente y experto en finanzas, indicó que el primer paso para detectar a un influenciador capacitado es revisar su hoja de vida, eso permitirá conocer cuál ha sido su formación y trayectoria. Los analistas certificados, generalmente, comparten sus datos académicos y experiencias en la red social Linkedin o han sido citados en medios de comunicación reconocidos.
Y agregó que otro punto importante es revisar los posibles conflictos de interés, dado que la objetividad de una persona puede estar contaminada si genera contenidos patrocinados por una empresa.
Wilson Triana, experto en banca y finanzas, señaló que “la prudencia en el gasto es el mejor camino que deben tomar las familias, el resguardo económico es de la mayor importancia, más con un evidente incremento del costo de vida”.
“Sube la gasolina, suben los alimentos de la canasta familiar, sube el costo de la educación (útiles escolares, uniformes y semestre en las universidades). Además, se avecina el incremento en los peajes, por lo que las tarjetas de crédito no son la mejor opción para atender los gastos”, añadió.
En la misma línea de sanear las finanzas, lanzó una última recomendación: “No aplace el dolor de cabeza a la hora de atender las cuotas exigidas por los gastos, el ahorro nos permite atender las emergencias económicas que con seguridad están más cerca que lejos”.