El último concepto de Moody’s, una de las tres calificadoras globales de riesgo crediticio más prestigiosas, y conocido esta semana, despertó susceptibilidad del gremio de entidades financieras (Asobancaria) y del regulador del sector (Superfinanciera).
Y eso que la evaluadora no modificó su nota sobre la banca colombiana, solo revisó de estable a negativa la perspectiva (BBB-), es decir, una advertencia sobre un aumento en la percepción de riesgo frente a este relevante sector.
Pero a esa tarjeta amarilla respondió Santiago Castro, presidente de Asobancaria: “tanto señales de mercado como regulatorias nos permiten tener un parte de tranquilidad sobre la estabilidad del sistema financiero colombiano, uno de los más sólidos de la región y que continuará sobreaguando la desaceleración económica sin estresar sus indicadores de solidez”.
Así lo señaló ayer el dirigente gremial en la apertura de un congreso sobre riesgo de lavado de activos, organizado por Asobancaria. Antes de pasar al tema, Castro concluyó: “la visión de las calificadoras, no puede nublar ni sembrar duda sobre la fortaleza del sistema financiero”.
También el superintendente financiero, Gerardo Hernández, pero desde la discreción de un comunicado de cinco puntos, aseguró que se “ha trabajado permanentemente en tener los mejores estándares internacionales para la regulación y supervisión”.
Y destacó que a mayo, la relación de solvencia, respaldo para cumplir obligaciones, es de 16,4 %, cuando el mínimo regulatorio es del 9 %.