El Banco de la República tiene previsto que el billete de $100.000 empiece a circular en septiembre de 2015. Según el ente oficial, las condiciones económicas del país están dadas para su emisión. Pero la Asobancaria, gremio de las entidades financieras, lo considera un obstáculo para avanzar en la inclusión financiera.
De acuerdo con el presidente de Colpatria, Santiago Perdomo, la circulación de esta denominación afectaría las metas de bancarización que tiene Colombia para que llegue al 84 por ciento, y reducir el efectivo de 46 a 25 por ciento para 2018.
El banquero considera que los billetes de 10 mil pesos para abajo y las monedas seguirán teniendo uso, pero las transacciones grandes, con billetes de mayor denominación, deberían hacerse mediante sistemas electrónicos, lo que evitaría la evasión de impuestos.
Santiago Castro, presidente de Asobancaria, fue más allá y dijo que la emisión de este billete terminará estimulando la ilegalidad. “Nosotros no tenemos por qué seguirles facilitando a la informalidad, al crimen organizado o a los carteles de la droga y a la misma subversión que puedan transportar más fácilmente el usufructo de sus actividades ilícitas”, afirmó.
Pero la codirectora del Emisor, Ana Fernanda Maiguashca, opina que llevar la discusión a ese nivel es un error. Agregó que el Banco tiene estudios que muestran que hay variables como el ingreso promedio de la población y el monto del salario mínimo que indican la necesidad de billetes de más alta denominación para poder transar más eficientemente.
De acuerdo con resultados de estudios del Banco, dichas variables han crecido más del doble desde que se emitió el billete de 50.000 pesos en el año 2000, lo cual permite concluir que la economía colombiana estaría necesitando una nueva denominación.
En respuesta por escrito al diario La Opinión, de Cúcuta, la entidad afirma que la necesidad de una nueva alta denominación la confirma la demanda mayor del billete de 50.000 pesos: “representa hoy el 32,4 por ciento del total de billetes en circulación, registrando un crecimiento de 17 por ciento anual”.
Agrega el Emisor que la participación actual del billete de 50.000 pesos es similar a la de 31,2 por ciento que tenía el billete de 20.000, el de más alta denominación hace 15 años, al momento de entrar en circulación el billete con el rostro de Jorge Isaacs.