El lanzamiento oficial de Murano, uno de los dos proyectos que comprende el gran complejo inmobiliario Ciudad Peldar, que convertiría a Envigado en un nodo comercial y de vivienda, fue mejor de lo que se esperaba: los 461 apartamentos ofertados, cuyo valor por unidad oscila entre los $500 y $800 millones, ya fueron separados.
Así lo contó a EL COLOMBIANO Pablo Echeverri, presidente y cofundador de Constructora Capital, quien a su vez reconoció que, pese a los buenos resultados y acogida que han tenido en el mercado antioqueño, todavía enfrentan grandes retos como el aumento de los desistimientos de vivienda.
¿Cómo nació Ciudad Peldar y cómo les fue con su lanzamiento al público?
“Hace un par de años, cuando Peldar decidió mover su planta, se comenzó a realizar un plan parcial de renovación urbana con el municipio de Envigado. El proyecto lo sacaron a una convocatoria, y ahí fue que nosotros decidimos unirnos con Arquitectura y Concreto, y Londoño Gómez, para ofertar por el predio, el cual fue finalmente nos fue adjudicado. Así, juntos adquirimos las tierras, pero separamos los proyectos. El nuestro es Murano y el de ellos Vittrio.
Desde hace muchos años, nosotros hemos apostado por la renovación urbana. Particularmente, las vías principales de Medellín cuentan con una característica y es que tienen muchos servicios comerciales, educativos, hospitalarios, etc. Y la gente busca poder vivir cerca al trabajo, tener una movilidad corta y eficiente.
Hace tres semanas finalmente lanzamos las ventas. Murano cuenta en total con 461 apartamentos que están en tres torres de 29 pisos, con áreas entre 60 y 85 metros cuadrados, y con entrega prevista para 2027 y 2028. Para el lanzamiento hicimos una gran campaña de expectativa y tuvimos una afluencia de gente que no esperábamos. Ese mismo día logramos que todos los apartamentos fueran separados por clientes. Ya tenemos 100 negocios cerrados y los otros están en proceso de vinculación con la fiduciaria y del pago de la separación”.
Ustedes también están edificando en los terrenos que vendió Coltejer, ¿cómo avanza esto?
“Tenemos en venta dos proyectos en los antiguos terrenos de Coltejer, que se llaman Índigo y Velvet, con 545 y 591 apartamentos respectivamente. Los precios van desde los $450 millones hasta los $600 millones.
Las viviendas de Índigo ya se vendieron todas, nos quedan algunas unidades en Velvet. En total, son 22 los proyectos inmobiliarios y de renovación urbana que tenemos en Medellín y el Valle de Aburrá, en zonas como Ciudad del Río, San Diego, Guayabal, Coltejer y Peldar”.
El sector sigue pasando por un momento crítico, ¿cómo ha impactado esto a la compañía?
“Tenemos una coyuntura bastante compleja. Son muchas variables que se han juntado, como la inflación y las altas tasas de interés. En nuestro caso, hemos tenido un alto nivel de desistimiento porque el alto costo de vida ha hecho que muchas de las familias que nos compran no puedan hoy continuar pagando las cuotas de su vivienda, entonces eso ha hecho que renuncien a ese sueño de adquirir casa propia.
Por otro lado, uno de los efectos del aumento de las tasas de interés es que a una familia que el banco le prestaba, por poner un ejemplo, $100 millones a una tasa de interés más baja, ahora le prestan solo $70 millones. Eso nos ha dificultado los cierres financieros, y es otro motivo por los cuales los clientes desisten de comprar.
Todo esto ha provocado que las ventas caigan sustancialmente y que clientes con los que ya habíamos hecho negocio terminen renunciado a ello. Nuestro nivel de desistimientos un año atrás estaba entre 13% y 15%; actualmente estamos en niveles del 22% y 24%; es decir, casi que se ha doblado el volumen de desistimientos”.
Con respecto a los subsidios de vivienda, ¿cómo recibieron el anuncio del nuevo modelo de preasignaciones de Mi Casa Ya?
“Estamos a la espera de que salga la reglamentación para revisar cómo será su operatividad, porque hasta ahora no conocemos los detalles. Pero nos parecen muy valiosos los ajustes, porque, como en el sector todo lo prevendemos con dos o tres años de anticipación, cuando vendíamos bajo el modelo anterior del programa, no sabíamos si el cliente sí tendría o no el subsidio, por lo que no podíamos incluirlo como parte de su plan de pagos.
Ahora, este nuevo modelo de preasignación lo que permite es que al momento de vender, si ya un cliente tiene la preasignación del subsidio, yo ya tengo esa certeza y lo puedo incluir desde el principio en su plan de pagos. Eso permite que los negocios se puedan cerrar más rápido y con menor incertidumbre.
También nos parece muy positivo que el requisito del avance de la obra pase de ser del 85% al 70%. Esto le da a uno el tiempo entre la asignación del subsidio y su desembolso para terminar la vivienda, pues antes esto se demoraba bastante y los costos financieros aumentaban”.
¿Cómo esperan cerrar este año y el próximo?
“Este año esperamos vender unas 7.500 viviendas, cifra similar a la del año pasado, cuando vendimos 5.900 unidades. Sin embargo, para 2024 esperamos tener un ligero decrecimiento, de aproximadamente el 10%, debido a estas nuevas dinámicas del mercado. Aún estamos ajustando esas proyecciones”.
Ustedes decidieron poner a la venta algunos de sus proyectos VIS en pesos, ¿cómo funciona esto?
“Lo usual en Vivienda de Interés Social (VIS) es que se venda en salarios mínimos, con un precio máximo limitado, el cual es de 150 smmlv. Entonces, si a una familia se le vende su vivienda ahora y se le va a escriturar en 2026, el valor de la vivienda será el salario mínimo de ese año. Por esto, decidimos poner a la venta algunos de nuestros proyectos, la mayoría de ellos ubicados en Bogotá, en pesos. Con esta decisión, la cual nos permite entregar una oferta especial, queremos brindar mayor tranquilidad a nuestros clientes actuales y futuros. Este sistema ayuda a a tener controlado y totalmente definido el monto de su inversión y pagos mensuales para la compra de su vivienda, garantizando su capacidad de compra”.