Con la llegada del verano en Europa, el desfile de yates por los sitios vacacionales nuevamente da muestra de la ostentosidad detrás de estas naves, que desde hace tiempo son una especie de posesión obligatoria para “graduarse” de millonario entre la comunidad de los más acaudalados.
¿Pero quién tiene el más costoso? Por el derroche de contenidos que los famosos presumen en Instagram, la gente pensaría que el yate más costoso lo tendrá alguien de la farándula internacional, pero lo cierto es que el más caro de todos lo tiene un millonario nativo de Malasia. Se trata del History Supreme, embarcación con un precio de US$4.800 millones, que al cambio de hoy serían $23,6 billones colombianos.
La nave fue creada en 2011 por Stuart Hughes, ese mismo que añadía diamantes a los iPhones, y fue un encargo del billonario malayo llamado Robert Kuok; a quien califican como la persona más rica de Malasia.
Según el Índice de Millonarios de Bloomberg, Kuok ocupa la casilla 104 entre los 500 más ricos del mundo con un patrimonio que ronda los US$17.000 millones.
Este yate es un claro ejemplo decorativo de, simplemente, elegir lo más caro posible. Se sabe que cuenta en su interior con un acuario de oro o paredes de huesos de Tiranosaurio Rex y rocas de meteorito.
En el mundo de los ricos se dice que “si algo es muy caro, Hughes se lo añadió al barco de Kuok”, y es que aquí la cosa no era la elegancia ni la funcionalidad, sino dejar claro quién tenía el yate más caro del mundo.
En 2021, Forbes había elaborado un escalafón con los yates más caros del mundo y, efectivamente, el History Supreme estaba en la primera posición. Y le seguían el Eclipse, de los millonarios Roman Abramovich; y Azzam, perteneciente al jeque Jalifa bin Zayed Al Nahayan, ambos con una valoración de 800 y 600 millones de euros, respectivamente.
En ese listado también aparecieron los yates de los millonarios domiciliados en el Golfo Pérsico. Entonces, en las posiciones cuatro a la siete, están: Serene (€485 millones), de Mohamed Bin Salman; Topaz (€460 millones), de Mansour bin Zayed bin Sultan Al Nahyan; Dubai ($350 millones) del jeque Mohammed bin Rashid Al Maktoum; y Al Said (€280 millones), del sultán Qaboos bin Said.
El top diez lo cierran: Dilbar (€241 millones), de Alisher Usmanov; A (€233 millones), de Andrey Igorevich Melnichenko; y Al Mirqab (€218 millones) es uno de los mayores yates del mundo y pertenece a Hamad bin Jassem bin Jabr.