Dicen que después de la tormenta llega la calma, y parece que eso le está pasando al Bitcóin, la criptomoneda más vieja que se derrumbó en caída libre luego de superar el máximo histórico de 250.000 dólares en noviembre de 2021. Tal fue el desplome que a inicios de este año se cotizaba cerca de los 16.000 dólares.
Y aunque los vaticinios hablaban de que este criptoactivo tocaría fondo en febrero de este año, en las primeras semanas de 2023 y gracias a las buenas noticias económicas que empiezan a verse en el mundo —que tienen que ver con el control de la inflación en las principales economías y con las perspectivas de una moderación en el ciclo alcista de las tasas de interés—, el Bitcóin viene fortaleciéndose y entra de nuevo en el juego. Ayer, por ejemplo, se cotizaba sobre los 20.700 dólares, valores que no se veían desde noviembre.
Obviamente esa cifra todavía es muy lejana a los máximos, pero de algún modo se empieza a romper la tendencia bajista, y es probable que el alza se mantenga.
¿Fin del criptoinvierno?
Aunque aún es prematuro hablar del fin del criptoinvierno, como le han llamado los expertos a la caída de los activos digitales, la nueva dinámica no ocurre solo con el Bitcóin, las otras criptomonedas también han experimentado fuertes valoraciones en lo que va de este año.
Ethereum, por ejemplo, arrancó el 1° de enero en 1.269,14 dólares y el 17 de enero ya registraba 1.565,68, un 23,32% más, en poco más de dos semanas; Cardano inició en 0,25 dólares y ayer registraba 0,35 dólares (+40%); y Binance Coin pasó en el mismo periodo de 243 dólares a 299 (+23%). Casi todas las demás experimentan un ciclo de apreciación. Pero nadie se atreve a afirmar qué tan duradero será.
La lógica indica que mientras las tasas de interés en Estados Unidos no se sigan incrementando de manera acelerada, la inversión en dólares empezará a buscar otros rumbos, de ahí la apreciación de casi todas las monedas frente a la divisa norteamericana, incluidas las criptomonedas.
Sin embargo, este sigue siendo un tema de preocupación mundial. Bloomberg recogió en Davos, donde se realiza el Foro Económico Mundial, que el ministro principal de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, y el miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, Francois Villeroy de Galhau, enfatizaron la necesidad de una criptorregulación, un sentimiento compartido por el presidente de UBS Group AG, Colm Kelleher.
La duda más grande está enfocada en la regulación de las entidades no bancarias, que no permita el fraude y que prevenga el lavado de activos a través de transacciones con criptomonedas. El representante de Singapur sugirió que regular los criptoactivos a través de una lente bancaria corría el riesgo de legitimar una clase de activos que describió como “inherentemente especulativa” y “ligeramente loca”, un comentario que provocó la risa de la multitud