Una de las dudas constantes de quienes se deciden por tomar en arriendo un inmueble, especialmente en vivienda, es el aumento que se genera anualmente para el pago. Pero hace 17 años ese crecimiento del valor tiene un control.
La Ley 820 de 2003, da cuenta de que para fijar el alza en el canon de arrendamiento se debe tener como tope el dato de inflación del año inmediatamente anterior. El artículo 20 dicta: “Cada doce meses de ejecución del contrato bajo un mismo precio, el arrendador podrá incrementar el canon hasta en una proporción que no sea superior al ciento por ciento (100 %) del incremento que haya tenido el índice de precios al consumidor en el año calendario”.
Esto quiere decir que cuando vaya a recibir el aumento de 2020 el valor no debe estar por encima del 3,8 %, que según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) fue lo que subió el costo de vida en Colombia en 2019.
Dicta la norma también que previo a ese aumento el arrendatario deberá entregarle información precisa al arrendador sobre el monto exacto que subirá el pago mensual, y desde qué fecha se hará efectivo el incremento. Y aunque no es lo común, este también puede ser inferior a la cifra de inflación que publique el Dane.
Esa información del nuevo precio debe darse a través de un mecanismo personal establecido en el contrato.
Recalca la Ley que una vez se pague por primera vez el reajuste del canon, así se haya realizado sin haber recibido la notificación del cambio del valor, no da derecho al arrendatario a “solicitar el reintegro alegando la falta de la comunicación”.
Alfonso Álvarez, presidente de la Asociación de Propietarios, Arrendatarios y Administradores de Propiedad Horizontal (Asurbe), dice que a pesar de que el alza está regulada por ley, hay ocasiones en que se cobra de más, pero que suelen ser casos aislados.
“Por eso la recomendación es siempre alquilar los inmuebles de la mano de inmobiliarias ante las que se pueda hacer efectiva cualquier iniciativa de reclamación”, añadió el directivo de la entidad (ver Paréntesis).