A diferencia de lo que opina el Gobierno Nacional, el Banco de la República no considera que Colombia crecerá el próximo año 6 %, sino que solo le alcanzará la reactivación económica para llegar a un 4,1 %. Así lo confirmó Juan José Echavarría, gerente general del Banco de la República, durante el informe de gestión hecho por el Emisor ante la Comisión Tercera del Senado.
Sobre lo que se espera para cierre de este año, reafirmó que la expectativa es una caída de entre 6 % y 10 %, con un 8,5 % a la baja en promedio.
Con respecto a la inflación, Echavarría señaló que en 2020 está previsto que este indicador cierre en 1,5 % y que para 2021 los precios suban 2,4 %. Frente a esta situación, el gerente del Emisor mostró que los análisis arrojan valores promedios de entre 1,7 % y 2 % para el año en curso.
Así mismo, el funcionario presentó un balance con respecto a lo que ha hecho la entidad con su principal instrumento de política monetaria: la tasa de interés. De esta manera, enfatizó en que se ha llegado a la tasa más baja desde 1991, teniendo en cuenta que si bien inició el año en 4,25 %, ahora se encuentra en 1,75 %, tras la reunión que se dio a finales de mes.
No obstante, dicho encuentro de la Junta Directiva dejó la decisión de volver a bajar tasas tras una votación de 4 contra 3, con lo que el gerente no descartó que este fuese el cierre de un ciclo.
Frente a las reservas internacionales, lo que recalcó es que se compraron 2.000 millones de dólares al Gobierno y se amplió el crédito con la línea flexible del Fondo Monetario Internacional, lo cual fue confirmado también durante la pasada reunión de fin de mes de Banrep, en la que se pasó de 12.348 millones de dólares de cupo a 17.348 millones de dólares.
Por último, en relación con las ganancias propias del Banco de la República para cierre de este año, las estimó en 7,3 billones de pesos, aproximadamente, cifra que para 2019 fue de 7,1 billones de pesos. Entre las razones por las que se dieron estos 200.000 millones de más, el dirigente anotó que fue importante que las tasas de interés cayeran, con lo que se valorizaron los papeles del banco central.
Sin embargo, apuntó que para el próximo año el panorama es opuesto, ya que se esperan ganancias “muy bajas” y no descartó pérdidas.