El mercado ilegal de tabaco se incrementó en 2018 y alcanzó máximos históricos al llegar a 25 %, es decir, una cuarta parte del mercado. Esta es la cifra más alta registrada desde 2011. Así lo reveló el estudio “Incidencia de los cigarrillos ilegales en Colombia” realizado por Invamer, empresa que investiga diversos mercados, para la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi). Además, fue presentado al comité de seguimiento de lucha contra el contrabando, liderado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, con la participación de entidades como la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (Dian).
“Esto genera graves consecuencias para las arcas departamentales en la medida que las entidades territoriales dejaron de percibir 141 millones de dólares en impuestos durante el 2018”, dijo la Andi.
El contrabando de cigarrillo subió 7 puntos porcentuales en 2018, respecto a la cifra de 2017 de 18 %; y se ha duplicado respecto a las cifras reveladas en 2016, en donde se ubicó en 13 %.
¿Qué dice el estudio?
Invamer determinó que el contrabando predomina en las zonas rurales (49 %), y en los estratos 1 y 2 (32 %). Uno de cada dos cigarrillos que se consumen en la zona rural colombiana es ilegal. Del mismo modo, hay mayor incidencia de consumo en las regiones con mayor presencia de contrabando.
La mayor participación del mercado de cigarrillos ilegales por departamento se da en La Guajira (86 %), Magdalena (74 %), Sucre (67 %), Córdoba (62 %), Bolívar (58 %), Norte de Santander (55 %) y Atlántico (32 %).
Los canales de distribución más utilizados para la adquisición de cigarrillos de contrabando son las tiendas de barrio con (78 %). Adicionalmente, se reveló que otro factor representativo en la decisión de compra del producto ilegal es la disponibilidad de manera libre en el mercado (48 %).
El 90 % de los encuestados indicó que el precio es la razón principal que los motiva a adquirir marcas ilícitas. Lo anterior, debido a que el precio promedio de compra de cajetillas legales es de 5.198 pesos, a diferencia de las ilegales que se venden en promedio en 2.740 pesos.
Los resultados históricos del estudio evidencian una relación directa entre el aumento de los impuestos y el contrabando de este producto. Desde 2017, fecha en que empezó a regir la Reforma Tributaria que incrementó el impuesto específico de 1.400 a 2.100 pesos por cajetilla de 20 cigarrillos, este comercio ilícito pasó de 13 % a 25 %.
El papel del Gobierno
En la Séptima Mesa de Alto Nivel Anticontrabando que lideró la viceministra de Comercio, Laura Valdivieso Jiménez, el Gobierno reiteró su compromiso en la lucha contra de cigarrillos.
“Tenemos un trabajo coordinado y en conjunto con la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), con la Dian, con la Unidad de Información y Análisis Financiero, que se refleja en las mayores acciones entre el 7 de agosto del 2018 y el 10 de febrero de este año, con un aumento de un 42 % en el número de aprehensiones de cigarrillos de contrabando. También tenemos una coordinación con el sector privado, que es quien nos nutre de información y nos ha permitido identificar los patrones de conducta de quienes cometen esta clase de ilícitos”, explicó la viceministra.