Las ofertas online se activarán a partir de la medianoche de este lunes 19 de noviembre y hasta el martes 20, pues 109 tiendas virtuales afiliadas a la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) se medirán en una nueva batalla de descuentos por Internet en el Cyberlunes.
La expectativa es convocar a 1,8 millones de colombianos, según Felipe Villarreal, gerente de Cyberlunes de la CCCE.
Eso representaría un incremento de 40 % frente al número de personas que visitó el portal durante noviembre de 2017, un total de 1,3. En ventas, la CCCE estima que alcancen los 580 mil millones de pesos, eso significaría un aumento del 38,75 % frente a los 418 mil millones del año pasado.
En cuanto a los productos y servicios que se espera tengan mayor demanda este año Villarreal cree que viajes, así como artículos tecnológicos (tabletas, teléfonos celulares, entre otros), deportivos, ropa y calzado serán los más demandados en la décima tercera versión del Cyberlunes. “Es una buena oportunidad para adelantar las compras de Navidad”, expresó.
Efectivamente, pero esta fecha también implica riesgos para las finanzas personales si no se administra de manera prudente la plata (ver Claves).
Es por ello que Raúl Cardona, jefe del pregrado en Finanzas y docente investigador de la Universidad Eafit, resaltó la importancia de comprar en función de lo que se necesite. “Busque en la página de Cyberlunes los productos y los descuentos que ese están ofreciendo para que planifique su compra”, aconsejó.
La fiebre por el cierre de fin de año suele traducirse en gastar dinero para la compra de regalos o planes vacacionales. De acuerdo con datos publicados por el portal en internet Loencontraste.com en el Black Friday del año pasado (otro de los eventos de descuento online más importantes del mundo) 34 % de las compras fueron en moda, 21 % en tecnología y 42 % en juguetes, belleza y hogar.
En ese sentido son varias las recomendaciones para seguir manteniendo un presupuesto de cara a fin de año: es vital medir los gastos pues algunas personas suelen olvidar que una vez termina la Navidad se tiene que hacer frente a las matrículas escolares o universitarias y adquisición de uniformes y materiales, entre otros gastos.