La agencia calificadora Fitch rebajó el martes un escalón la nota de la deuda de Estados Unidos del perfecto AAA a AA+, debido a una “erosión de la gobernanza” tras repetidas crisis sobre el límite de emisión de deuda del país.
En el documento de Fitch se lee que “la rebaja (de la nota) de Estados Unidos refleja el deterioro fiscal esperado en los próximos tres años”, haciendo alusión a la “erosión de la gobernanza” luego de “repetidos impasses sobre el límite de endeudamiento y resoluciones de último minuto”.
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Es de recordar que en varias oportunidades el Gobierno de Joe Biden se ha visto a problemas para aprobar el techo de deuda, en un contexto en el que el país gasta mucho más de lo que recibe. De ahi que Fitch también apuntó contra “una carga de la deuda pública alta y creciente” en Estados Unidos.
Sin embargo, el mayor impacto en la mayor economía del mundo será más que nada simbólico, porque la deuda estadounidense fue considerada durante mucho tiempo uno de los refugios más seguros y la rebaja de calificación sugiere que perdió fuerza.
Dicha disminución de la calificación tiene repercusiones potenciales en muchos aspectos, desde las tasas hipotecarias que pagan los estadounidenses por sus casas hasta los contratos firmados en todo el mundo.
¿Qué es la calificación AAA?
La Agencia AFP recoge que para evaluar la solvencia de Estados, comunidades o empresas, las tres principales calificadoras del mundo -S&P Global, Fitch y Moody’s- usan escalas de letras o notas, que van de AAA, considerada por encima de cualquier riesgo, a C o D, que señalan posibles incumplimientos de reembolsos.
Las mediciones se realizan analizando parámetros de crecimiento económico, endeudamiento, déficit, gastos, ingresos fiscales, y el diagnóstico sirve de guía a los inversionistas.
Eso significa también que cuanto más baja sea la nota atribuida, mayores serán los intereses que los inversores pedirán para prestar dinero a un Estado o a una empresa, porque su deuda será considerada de mayor riesgo.
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El club de países triple A
Solo un puñado de países conserva la máxima nota de las tres grandes calificadoras: Australia, Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Suecia, Noruega, Singapur, Suiza y Luxemburgo.
Otros sólo tienen la mejor calificación en una o dos de las tres grandes agencias de riesgo crediticio.
En Europa varios países perdieron la máxima nota después de la crisis financiera de 2008.
En 2011, S&P Global despojó a Estados Unidos de su nota AAA después de una extensa pugna en el Congreso sobre el límite de endeudamiento, pero Moody’s, que tiene registros desde 1949, le sigue otorgando la nota máxima.
Estados Unidos necesita resolver la recurrencia de los problemas ligados a su límite de emisión de deuda, y encontrar soluciones “de largo plazo”, si quiere recuperar la triple A, declaró este miércoles en CNBC Richard Francis, responsable de Fitch Ratings para las Americas.
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Las principales implicaciones
De acuerdo con AFP, la pérdida de la triple A envía una señal a los mercados, que por el momento es sobre todo simbólica, dado que Estados Unidos sigue teniendo una buena nota y sus bonos siguen siendo considerados como los más seguros y líquidos del mundo.
La tasa de rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, una referencia para el mercado, rompió por tercera vez en el año la barrera del 4% antes del anuncio de Fitch, pero volvió a pasar por debajo de ese nivel inmediatamente después.
Las tasas de esos bonos son el rendimiento que ofrecen o el interés que paga el Tesoro por endeudarse. La presión al alza de los últimos meses se debe ante todo al aumento de las tasas de referencia de la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos.
La Fed ha aumentado sucesivamente sus tasas de interés en un intento por encarecer el crédito y enfriar así el consumo y la inversión, y con ello contener la presión sobre los precios en un contexto de inflación elevada.
Fitch explicó en sus conclusiones que “el dólar estadounidense es la moneda de reserva más importante del mundo, lo que da al gobierno una flexibilidad de financiamiento extraordinaria”, lo que sugiere que EE. UU. va a seguir encontrando con comodidad compradores para su deuda.
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La economía estadounidense es sólida y la tasa de desempleo está bajo el 4%, pero “el déficit público está en vías de llegar al 6% del PIB en el actual ejercicio fiscal”, señalaron los analistas de Capital Economics.
Según esa consultora, los costos de los intereses de la deuda del gobierno pueden duplicarse en los próximos años, aunque mucho dependerá de la capacidad de la Fed para iniciar rápidamente un ciclo de recortes de sus tipos de interés.
Si eso no ocurre, “entonces la dinámica de la deuda puede volverse rápidamente insostenible”, advierte el informe.
Estados Unidos reacciona
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, dijo en un comunicado que “estamos totalmente en desacuerdo con esta decisión” y citó preocupaciones similares sobre el modelo de Fitch.
“Y está claro que el extremismo de los funcionarios republicanos —desde buscar el incumplimiento hasta socavar la gobernabilidad y la democracia y buscar extender las dádivas fiscales para combatir el déficit para los ricos y las corporaciones— es una amenaza continua para nuestra economía”, agregó.
Le rebaja en la nota gringa es “injustificada”, lanzó el miércoles la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, y agregó que la evaluación de la agencia no se corresponde con el vigor actual de la mayor economía mundial.
“La decisión de Fitch es sorprendente considerando el vigor de la economía que constatamos en Estados Unidos. Estoy profundamente en desacuerdo con la decisión de Fitch, y pienso que es totalmente injustificada”, declaró la funcionaria durante una visita a un centro de impuestos en McLean (Virginia).
“La evaluación está basada en datos obsoletos y no refleja las mejoras de muchos indicadores, incluidos los de gobernanza, que observamos desde hace dos años y medio” desde que Biden ocupa la Casa Blanca, argumentó su ministra de Economía.
Y reiteró que “la decisión de Fitch no cambia nada a lo que todos sabemos: los bonos del Tesoro son el principal activo seguro y líquido del mundo, y la economía de Estados Unidos tiene fundamentos sólidos”.
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Pero es de recordar que a fines de mayo pasado, en plena batalla entre gobierno y oposición en el Congreso para subir el techo de deuda y evitar un default, la agencia alertó que podría revisar a la baja la triple A. Luego del acuerdo logrado in extremis entre los dos partidos, la agencia declaró que mantenía la nota bajo vigilancia y deploró, al pasar, la “polarización política” en el país.
Este miércoles el responsable de Fitch para las Américas, Richard Francis, justificó la decisión nuevamente, al ser interrogado por CNBC: “Entre los elementos importantes para nosotros, está el hecho de que los gobiernos, de ambos bandos, republicanos y demócratas, no fueron capaces de encontrar soluciones duraderas para arreglar problemas fiscales crecientes”.
“Observamos un deterioro bastante constante de la gobernanza durante las últimas décadas”, enfatizó. Esto se ilustra por “la resolución siempre en la cuerda floja del tema del techo de la deuda”.
Estados Unidos necesita resolver la recurrencia de los problemas ligados a su límite de emisión de deuda, y encontrar soluciones “de largo plazo”, si quiere recuperar la triple A, concluyó el responsable de Fitch.