Para empezar, hay que decir que el reporte de Hacienda dice que “un aumento del poder de mercado de las firmas genera una amplificación de las presiones inflacionarias, lo cual se transmite en un mayor aumento de las expectativas de inflación, llevando a la autoridad monetaria a tomar una postura contractiva”
En resumidas cuentas, para la cartera, las utilidades de las firmas fueron el principal componente del encarecimiento del costo de vida de 2021 a 2022 y estaría asociado, principalmente, “a un mayor poder de mercado de las empresas, luego de la pandemia”.
Al respecto, el CGN sentó su posición: “En términos generales, el estudio ofrece perspectivas sobre el comportamiento de diversos factores económicos. No obstante, al revisarse con detalle las conclusiones pueden verse como resultan imprecisas, sesgadas e incluso algunas de ellas no reflejan el contenido de los documentos de base”.
Dice el CGN que no se pueden pasar por alto la diversidad y singularidad del entorno económico colombiano y de su tejido empresarial, “caracterizado por la alta participación de micros, pequeñas y medianas empresas, la presencia significativa de la informalidad y una marcada dependencia de los mercados externos”.
A su juicio, es precipitado decir que la inflación proviene principalmente de las utilidades de las empresas, pues “sería una conclusión errada que no reflejaría la verdadera complejidad y diversidad del panorama económico colombiano”.
Entre otras cosas, el ente gremial critica que el estudio sobre el cual se basó Hacienda, ‘Why Can Large Firms Hike Prices in an Emergency’, de Isabella Weber y Evan Wasner, se realizó inicialmente para mercados como Estados Unidos y países desarrollados de la Ocde, que son incompatibles con Colombia, donde hay una alta informalidad.
“Queremos llamar la atención al título y al mensaje principal del comunicado de prensa del Ministerio de Hacienda, que busca asignar la responsabilidad de la inflación a solo uno de los agentes analizados en el estudio, y a solo una de las variables que tienen participación en las acciones de mercado”, precisa.
Y complementa que “es un error asignar esta responsabilidad a las empresas cuando son múltiples actores internos y externos los que tienen participación en la economía”.