La calle San Juan con la avenida Oriental en Medellín se ha convertido en un punto crítico de acumulación de escombros y basura, según denuncian los habitantes de la zona. A pesar de las labores de limpieza de las Empresas Varias de Medellín (Emvarias) para retirar los residuos, parece que la situación empeora cada día, convirtiendo el lugar en un vertedero improvisado.
Funcionarios de Emvarias han retirado toneladas de desechos, que incluyen desde colchones y sofás hasta llantas y ropa. Sin embargo, el problema va más allá de la basura: este espacio también ha sido utilizado como baño público por habitantes de calle, quienes también se refugian allí del sol y la lluvia, agravando aún más la situación de medio ambiente y salud pública.
Las autoridades locales han identificado que la raíz del problema no reside en la falta de recolección de residuos, sino en la falta de cultura ciudadana. “Entre más se recogen los residuos, más rápido se llenan de basura nuevamente”, comentó un funcionario de Emvarias.
En Medellín, la mala disposición de escombros es una problemática que afecta a varios sectores de la ciudad. Este año, se han recolectado más de 15.000 metros cúbicos de escombros en puntos críticos como la avenida 80, la avenida Guayabal y las quebradas que cruzan la ciudad.
La Secretaría de Seguridad de Medellín ha implementado una estrategia de videovigilancia que ha permitido identificar a 97 infractores, quienes han sido sancionados con multas que pueden superar los $2.000.000. Según el Código de Policía, cada infracción por arrojar escombros en la vía pública conlleva una sanción de $1.387.000, mientras que la multa por infracciones de tránsito relacionadas asciende a $573.000.
Para mitigar la situación, la Alcaldía de Medellín ha implementado diversas estrategias de recuperación del espacio público. Una de las más recientes es la instalación de cámaras de monitoreo y bocinas en puntos críticos, como en la carrera 31B con la calle 102B, en el barrio Granizal, una zona del noroccidente de la ciudad. Esta medida resultó tan exitosa en la disuasión de la disposición inadecuada de residuos que se ha decidido replicarla en otros sectores críticos de Medellín.
Además de la videovigilancia, se han realizado 559 intervenciones ambientales en la ciudad, no solo para recoger escombros, sino también para desmantelar cambuches y otros asentamientos informales. Estas intervenciones forman parte de las estrategias de la Secretaría de Medio Ambiente para la recuperación del espacio público.
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La Administración Distrital también ha hecho un llamado a la ciudadanía para que utilice los centros de acopio disponibles para la disposición adecuada de escombros. Medellín cuenta con dos centros de este tipo, y se han establecido alianzas con otras alcaldías para facilitar esta labor.
Además, se han habilitado líneas de atención, como la línea amiga de Emvarias (604 444 5636), para que los ciudadanos puedan coordinar la recolección de escombros sin necesidad de arrojarlos en la vía pública.