La salida de 1.200 policías de Medellín durante el último año y medio repercutió en que en la ciudad no se ha podido capturar, como se quisiera, a los criminales. De hecho, según la Fiscalía, hay 174 homicidas que se encuentran en libertad y con serias dificultades para que queden a disposición de la justicia.
La situación la dejó en evidencia el fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa, en su más reciente visita a Medellín, donde aseguró que ante la falta de investigadores y policías no se ha podido hacer justicia con estos implicados en asesinatos registrados en la ciudad en los últimos años, pese a que ya se tienen identificados.
“Aquí estamos hablando de 174 homicidas caminando tranquilamente por el metro, por los barrios y por las comunas, sin ser capturados, todo porque hay un reducido número de agentes de Policía Judicial en Medellín”, aseguró el fiscal Barbosa.
EL COLOMBIANO consultó a un funcionario de la Secretaría de Seguridad de la alcaldía de Daniel Quintero, quien expresó que el año pasado se solicitó el traslado, por funciones de servicio, de 200 agentes de la Policía Judicial por orden del entonces director de la Dijín, general Fernando Murillo.
“Cuando se presentó la salida del general de la Dijín, llegó un nuevo comandante y este se olvidó de reponer los policías de esta unidad, dejando este hueco en materia de seguridad”, manifestó quien fuera servidor de Quintero en este despacho.
Añadió el fiscal que de los 200 investigadores, 12 pertenecían a las unidades que atacaban el narcotráfico, lo que hizo que disminuyera la operatividad contra este delito.
Sin embargo, el funcionario de la Secretaría de Seguridad del periodo pasado destacó que con este faltante de uniformados se lograron resultados que llevaron a la reducción histórica en los homicidios, que llegó a los 375 casos, cifra que contrasta con el incremento de los hurtos, que pasaron de 38.887 casos en 2022 a 40.103 el año pasado.
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“Sería ideal contar nuevamente con los equipos de Policía Judicial para contar con mayores facilidades para lograr el esclarecimiento de los casos y la judicialización de los responsables”, señaló el exfuncionario.
La falta de los policías juega a favor de los criminales, quienes podrían pasar años antes de ser detenidos, si no son sorprendidos en operativos aleatorios.
Boris Castaño, analista de seguridad de la Corporación Innova Idea Estrategia (I2E), explicó que si hay falta de estas unidades, las cifras de homicidas que quedarán en libertad continuarán aumentando mensualmente hasta que se solucione este déficit.
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“Con menos agentes de la Policía Judicial hay menos oportunidades de hacer capturas, porque la cantidad de funcionarios sería mucho menor y se deben disponer de estos para los actos urgentes y los que están ocurriendo”, expresó el experto.
A esto se le suma que se siguen contabilizando homicidios en la ciudad y estos, a su vez, con nuevos casos de homicidas, por lo que la cifra de impunidad en estos casos podría aumentar mes a mes hasta que haya personal para poder realizar las búsquedas específicas de los delincuentes.
Con este panorama, detener a una persona por algún hecho delictivo de este calibre será como “buscar una aguja en un pajar” porque estas detenciones quedarían en manos de que estos puedan ser sorprendidos en operativos de control o por otros hechos circunstanciales.
Con este panorama que entrega el fiscal Barbosa, el nuevo secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, se reunió en las últimas horas con el nuevo comandante de la Policía Metropolitana, general Óscar Lamprea, para definir estrategias de priorización para atacar el homicidio y demás conductas delictivas.
Entre las iniciativas se propuso una intervención en las comunas 10 (La Candelaria), 7 (Robledo) y 4 (Aranjuez), donde se buscará atacar no solo el homicidio sino también el hurto y con ello buscar disminuir la cantidad de asesinos que se encuentran en libertad.