El gerente del Hospital General de Medellín anunció en una rueda de prensa que envió una carta a la Superintendencia de Salud para solicitar una mediación urgente que le permita al Hospital salir de la crisis financiera que actualmente atraviesa, según, por las deudas que hay principalmente con la EPS Savia Salud.
Según las cuentas del Hospital, la cartera morosa actualmente ronda los $260.000 millones, de los cuales casi $80.000 millones corresponden a EPS liquidadas y el resto, a entidades que no cumplen con la totalidad de las cuentas de cobro remitidas.
El gerente Mario Fernando Córdoba explicó que el HGM requiere mensualmente cerca de $26.000 millones para su habitual funcionamiento. Pero los ingresos apenas bordean los $14.000 millones.
“A la fecha, cerca de una centena de proveedores han cerrado o restringido el suministro de insumos y medicamentos, ocasionando serios perjuicios o cancelaciones en procedimientos asistenciales y administrativos (...) De cada 100 pacientes que ingresan a la institución, 95 son del régimen subsidiado de los departamentos de Chocó, Antioquia y Caldas. ¿Quién los va a atender si tienen patologías de alto costo? Hoy nuestras camas están llenas”, señaló Córdoba.
En la carta, dirigida al superintendente financiero Ulahy Beltrán López, Córdoba advirtió nuevamente de la deuda que tiene Savia Salud con la entidad y que según sus cálculos asciende a $87.354 millones. Los restantes $180.000 millones se concentran en deudas con entidades que no abonan lo suficiente a sus compromisos de pago. Por ejemplo, en las cuentas del General aparece que Coomeva debe casi $25.000 millones; la Empresa Mutual para el Desarrollo Integral de la Salud, $15.000 millones; el departamento de Antioquia, $9.000 millones; la Adres, $8.000 millones, así como otras 24 EPS, varias de ellas liquidadas.
En el segundo punto de la misiva que Córdoba envió a Beltrán dio a entender que el retraso indebido de los pagos es consecuencia de que el Estado —que intervino a Savia Salud— está ejerciendo prácticas dilatorias con los recursos de la salud, teniendo graves consecuencias en el flujo de caja y afectando el funcionamiento del hospital y por ende a los usuarios.
Pues para el directivo, hasta mayo pasado, antes de que la EPS Savia Salud fuera intervenida por el Gobierno Nacional, al General llegaba cumplidamente el pago de unos $20.000 millones y un flujo de caja constante con el que se solventaba la institución.
"Si las EPS no están girando lo que les corresponde porque tienen déficit o porque no les alcanza la UPC, tendrá que ser el Gobierno Nacional quien entre a solventar esta situación tan delicada que hay", afirmó el directivo a El Tiempo.
Pese a la abultada deuda que hay con el General, el gerente aseguró que el Hospital no está en déficit como lo han venido alertando sus sindicatos de trabajadores, pues para él, el HGM cuenta con activos por $500.000 millones y un patrimonio de $400.000 millones.
Córdoba señaló que, actualmente, el Hospital debe $1.986 millones a 182 especialistas y subespecialistas por facturas de octubre que se espera sean saldadas en los próximos días con un giro de Savia Salud. Además, Córdoba expresó que los pagos a los trabajadores del HGM están al día, pero aún necesitan los recursos para pagar a proveedores y la nómina del 30 de diciembre.
Finalmente, sobre la clausura de algunos servicios, el directivo admitió que la institución está reduciendo la oferta en pediatría, UCI y hospitalización básica, pero que dicho corte solo es de un 5%.
Especialistas le salieron al paso al gerente
Los especialistas contratistas del Hospital General —150 médicos especialistas y subespecialistas, más del 80% de los médicos especialistas de la institución— expresaron su desacuerdo con las declaraciones de Córdoba. “Es evidente que para el señor Córdoba, estar a ‘paz y salvo’ con los empleados de nómina de la institución es suficiente y, por ende, los especialistas del HGM no somos parte de la planta fundamental y necesaria para el funcionamiento de la institución pero especialmente, para la atención oportuna, de calidad y segura de nuestros pacientes. Razón por la cuál, la falta de insumos básicos para la atención de pacientes y nuestros honorarios por más de 2 meses no es motivo de preocupación y solución inmediata”, criticaron.
Añadieron que ven con “profundo desconcierto” la falta de austeridad, la gran planta administrativa que no ha tenido cambios a pesar de la difícil situación, los costos innecesarios en los que al parecer ha incurrido la institución y que han sido denunciados por diferentes entes. “Pedimos que se investiguen y aclaren las denuncias que se han realizado desde el Concejo sobre los cambios en las contrataciones en diferentes servicios del Hospital. Todos estos actores y condiciones afectan la liquidez actual de la institución y el gasto que debería ser en servicios de salud para nuestra comunidad”, concluyeron.
La crisis por la que atraviesa el Hospital se profundizó recientemente, luego de que salieran a flote nuevos retrasos en el pago de la nómina al personal médico y dificultades para atender a los pacientes. Aunado a estos problemas, cabe recordar que el hospital también ha estado en el centro de múltiples de denuncias por presuntas irregularidades en sus procesos de contratación, dirigidos presuntamente a empresas con experiencia cuestionada y que han afectado la prestación de servicios como el de alimentación.