EL COLOMBIANO conoció la captura de Juan Diego Hincapié Metaute, un señalado abusador sexual en serie de Medellín que se hacía pasar por “angeólogo,” para ganarse la confianza de sus víctimas. El hombre fue capturado en Belén y permanece en el búnker de la Fiscalía.
El pasado 22 de diciembre un grupo de 25 mujeres se acercó a esta redacción para denunciar los vejámenes que cometía el hombre de 35 años. Tras radicar sus denuncias en la Fiscalía, se logró su captura seis meses después.
Enciso, El Salvador, Campo Valdés, Villa Hermosa, Manrique, Zamora y el municipio de Bello son algunos de los lugares desde donde las víctimas hicieron llegar sus relatos a esta redacción. Las historias de los abusos se cuentan desde hace tres años.
Juan Diego Hicapié Metaute era un viejo conocido en los archivadores de la Fiscalía seccional. En su contra, se habían abierto varias noticias criminales por delitos como violencia intrafamiliar agravada, calumnia, lesiones personales, hurto agravado, estafa y amenazas.
Al señalado depredador sexual le seguían el rastro desde el 2023. El 18 de diciembre del año pasado alcanzó a ser capturado por la Policía cuando la comunidad enfurecida del barrio Campo Valdés intentó lincharlo, sin embargo, en esa ocasión –y por su estado de alteración– fue llevado al Instituto Neurológico y le perdieron el rastro después de que recibió el alta médica.
Desde entonces cambió su residencia y hasta su apariencia física. Bajó de peso, se dejó la barba y se rapó el pelo. Este 8 de junio fue capturado por la policía en una vivienda de la Comuna 16 de Belén.
Las denuncias contra el hombre develaron su modus operandi: se ganaba la confianza de las mujeres y les hacía creer que tenía “poderes curativos” como angeólogo. Después, les advertía a sus víctimas que tenían enfermedades de transmisión sexual, que sus parejas las engañaba o que se avecinaba una tragedia que solo él y sus “poderes” podían evitar.
Aprovechándose del nerviosismo de las víctimas, las arrastraba hasta habitaciones y allí las rociaba con un aparente depresor del sistema nervioso central y cometía sus crímenes.
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El último caso ocurrió en el barrio Campo Valdés, en un salón de belleza. El hombre convenció a una joven de 20 años de que tenía una enfermedad de transmisión sexual y la arrastró hasta el baño para realizar el falso ritual.
“Logró convencer a las otras trabajadoras para que lo dejaron a solas con esta mujer y luego conduciéndola al baño para realizar tocamientos en la víctima y otros tipos de abuso”, señaló la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá en un comunicado. El hombre quedó a disposición de la Fiscalía.