Los allegados de Héctor Alexander Jaramillo Villada ya llevan un mes sin saber de su ser querido, el cual cayó al río Medellín luego de que la camioneta en la que iba sufriera un accidente que la dejó anegada en el afluente que atraviesa la ciudad.
Desde el 16 de junio, la familia está repartiendo volantes y caminando por Barbosa, Girardota, La Minorista y cerca del río, con la esperanza de encontrarlo con vida.
Y es que la tragedia, que pudo haberse evitado, comenzó en la madrugada de un domingo cuando Alex salió del trabajo en Sabaneta y en compañía de un amigo del sector solicitó un vehículo en una plataforma para irse juntos a tomar unos tragos.
“Alex era muy sociable y se hizo amigo también del conductor, así que se fueron a tomar los tres”, contó Beatriz, su hermana. El vecino, acompañante de Alex en el siniestro, relata que los tres compraron media botella de whisky en el bar y tras comenzar a llover, se fueron en el carro para Buenos Aires. “Alex quería ir a la casa a cambiarse, pero se devolvieron desde las Mellizas y cogieron para Barrio Antioquia”, narró Yuliana, su otra hermana.
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En medio de la lluvia de ese día y bajo los efectos del alcohol en el que se encontraban los tres hombres –incluyendo el conductor– el carro perdió el control cuando transitaba cerca de La Macarena, embistió a una vendedora ambulante y posteriormente terminó cayendo en el cauce del río Medellín, cerca al puente de Guayaquil, en uno de los tramos viales que no cuenta con baranda de protección.
La fuerza del agua arrastró el vehículo hasta la calle 33 con dos de sus ocupantes adentro, quienes fueron rescatados por los bomberos. Pero de Alex no se volvió a saber nada desde ese momento.
Ausencia de barandas
Aparte del alto grado de irresponsabilidad de los ocupantes del vehículo, esta historia tiene otro elemento que debería poner en alerta al Distrito y es que el carro terminó en las aguas del río Medellín en gran parte por la falta de barandas de protección vehicular que hay en las vías aledañas al afluente.
Desde febrero de 2023 este diario viene denunciando que habitantes de calle e inescrupulosos se están robando los elementos de protección como barandas que evitan justamente que los carros caigan a las aguas del afluente, sobre todo en el tramo entre la calle 30 y la calle 10 sobre la Autopista Sur.
Sin embargo, en vez de solucionarse el tema, parece que este se ha acrecentado, toda vez que la ausencia de esos elementos de protección ya se extiende desde la calle 4 Sur hasta la calle 59, en La Iguaná.
EL COLOMBIANO hizo un nuevo recorrido por el tramo de casi siete kilómetros y encontró que desde la salida de la canalización de La Iguaná hasta el centro de eventos La Macarena la protección de tubería está siendo hurtada pese a su grosor, lo que ha dejado un boquete de cerca de 60 metros sin esa barrera.
Desde la Macarena hacia el puente de la calle 33 se da un hecho curioso: al parecer los ladrones prefirieron llevarse las bases de las barandas pero no las láminas de estas, las cuales aparecen tiradas en el piso, lo que deja varios tramos desprotegidos, sobre todo entre la zona de salida del soterrado de Parques del Río y las inmediaciones del puente de Guayaquil.
Fue en ese tramo que se dio la desaparición de Alex el pasado 16 de junio durante el accidente.
Entre la calle 33 y la calle 30 ocurre una situación contraria. Esta vez las que faltan son las barandas amarillas y en su lugar quedaron clavadas peligrosamente sus bases, hecho que antes de ser un elemento de protección se vuelve un factor adicional de riesgo.
El recorrido señala que quien sea que se esté robando las láminas avanza hacia el sur, donde también están proliferando los cambuches de habitantes de calle. Aunque entre la calle 10 y el puente de la calle 4 Sur no hay tantos espacios entre barandas, sí es notorio que los elementos de protección están desapareciendo de a poco en una de las zonas donde más velocidad tienen los vehículos.
Problema se extiende
EL COLOMBIANO se contactó con la Secretaría de Infraestructura Física de Medellín y desde esta entidad indicaron que la reparación de las barandas fue incluida en un contrato por $5.000 millones.
El contrato 70007625 de 2024 busca atender la “construcción, adecuación y mantenimiento de elementos para la seguridad vial en la infraestructura de transporte y obras complementarias” que contempla estas defensas viales y se inicia en septiembre.
Con este también se espera atender la falta de barandales en otros sectores de la ciudad que tienen esa misma problemática, como la carrera 48a con calle 107, en Andalucía; la calle 112 con carrera 47, en el sector La Isla; la carrera 48B con calle 103B, en Villa del Socorro; la calle 86B con carrera 32, de Manrique Las Granjas; la Autopista Norte, a la altura del puente de Toscana; la carrera 96 con 70D, de Monteclaro; la calle 8 con carera 84B, de la Loma de los Bernal, y la Avenida Regional.
La cuestión que queda en el aire ese rubro alcanzará para atender esta creciente problemática a tiempo y así evitar que más familias sigan lamentando tragedias predecibles.