La votación de la Asamblea General de Naciones Unidas para condenar la invasión de Rusia a Ucrania dejó en evidencia que Vladimir Putin se está quedando solo. En el día siete de la guerra, cuando los muertos empiezan contarse por miles y las tropas avanzan en más ciudades, la comunidad internacional elevó el tono de la condena en contra del político de 69 años.
El organismo aprobó una resolución que rechaza la invasión y pide al Kremlin retirar inmediatamente y sin condiciones a su Ejército.
La determinación se tomó en una sesión extraordinaria de emergencia en la que solo los representantes de Rusia, Bielorrusia, Corea del Norte, Eritrea y Siria votaron en contra de la medida. Entre los 193 estados hubo 35 que se abstuvieron de votar.
En el catálogo de naciones que no participaron están aliados del Kremlin, como China, India, Irán e Irak, pero también un grupo de latinoamericanos: Bolivia, Cuba, El Salvador y Nicaragua. La Venezuela de Nicolás Maduro no participó de la sesión.
Que 153 de los 193 participantes del sistema internacional condenen la invasión a Ucrania es una muestra clara de que Vladimir Putin se está quedando solo. Y esta no es la única instancia que lo refleja.
Dentro de la Fifa, que tiene 211 federaciones, le excluyeron del Mundial de Qatar 2022, y el Comité Paraímpico Internacional no permitirá que los atletas de Rusia y Bielorrusia–que prestó sus fronteras para el despliegue de soldados– participen con sus banderas.
Respuesta aliada
Las potencias –Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y Canadá– envían dinero y armamento a Kiev, ingredientes que se suman a un cóctel de sanciones que empujan la depreciación del rublo frente a las principales divisas del mundo, como el dólar y el euro. Es tan crítico el panorama que Vladimir Putin anunció un paquete de medidas para blindar su economía.
El precio del petróleo se disparó y en la jornada del miércoles alcanzó niveles que no se registraban desde 2014 en la referencia Brent, y otros que no sucedían desde 2011 en la WTI. Rusia, el segundo mayor productor del mundo y una de las cabezas de la OPEP, sigue vendiendo su crudo a los mercados.
El banco Sberbank salió del mercado europeo después de que las siete principales entidades financieras del país fueran retiradas del Swift (el mercado financiero global). Esa entidad no resistió el coletazo de las sanciones y tuvo que cerrar sus operaciones en ocho naciones.
Al tiempo, el Banco Mundial canceló 11 proyectos que tenía vigentes en Bielorrusia y 4 de Rusia, equivalentes a 1.520 millones de dólares de financiación. De esa partida, 370 millones de dólares corresponden a montos que dejará de percibir el Kremlin.
Las sanciones de la Unión Europea y Estados Unidos apuntan a la caja mejor del presidente ruso. Joe Biden aseguró que su homólogo no supo calcular la respuesta que tendría Occidente a su invasión y promete mantener el bloqueo aliado.
Los principales medios adscritos al Kremlin –RT y Sputnik– ya no tienen señal en la Unión Europea y tampoco pueden monetizar sus contenidos en plataformas de Meta y Google.
Vidas apagadas
La barbarie de la guerra deja 350 civiles fallecidos en Ucrania, que asegura que ha matado a 5.849 soldados rusos. El Kremlin contrasta esas cifras señalando que solo 498 de sus hombres han muerto. El Ministerio de Defensa de Moscú afirma que ha apagado la vida de 2.870 hombres del otro bando.
Este jueves será la segunda jornada de conversaciones entre Ucrania y Rusia con la intermediación de Bielorrusia, que se llevará a cabo cerca de la frontera con Polonia. La delegación de Kiev reclama que cese la invasión, mientras Moscú le pide a su vecino que se desarme y renuncie a su pretensión de unirse a la OTAN.
Colombia se ofreció a ser mediador en una posible negociación en el marco de Naciones Unidos. Y, si bien Estados Unidos no tiene un asiento en la mesa actual, el secretario de Estado Anthony Blinken dio el visto bueno a los acercamientos.
Los caminos diplomáticos son lentos y las amenazas retóricas, rápidas. El canciller Serguéi Lavrov comentó que la Casa Blanca “sabe que no hay alternativa a las sanciones, sino la Tercera Guerra Mundial (...) que sería una guerra nuclear devastadora”.
Desde el fin de semana el Kremlin puso en estado de alerta su arsenal nuclear. Empero, la información de inteligencia del Pentágono indica que no hay movimientos en sus más de 6.000 ojivas (ver gráfico), que le hacen ser la nación más armada del planeta.
Más de 12 millones de personas necesitan protección, 874.000 refugiados han huido por la guerra y la OMS teme que se sigan registrando bombardeos a hospitales. Las vidas se apagan y los misiles siguen apuntando .