El diputado venezolano Freddy Guevara salió de su exilio de tres años en la Embajada de Chile en Caracas con el reto de coordinar la Consulta Popular que realizará la oposición como mecanismo de respuesta a las elecciones legislativas del próximo 6 de diciembre, organizadas por el régimen de Nicolás Maduro.
En esos comicios, carentes de veeduría internacional y reconocimiento de gran parte del sector político del país, solo participarán partidos oficialistas y su resultado, desde ya, es predecible: la oposición perderá el control de la única institución del país que tenía en su poder, el parlamento que preside el presidente interino Juan Guaidó.
Por eso la estrategia de los diputados de la Asamblea Nacional actual fue convocar a una Consulta Popular que se votará de manera digital en las próximas semanas y que contará con una jornada presencial en las urnas, el 12 de diciembre, con el fin de aumentar la presión contra la administración de Maduro.
Para conocer los detalles de esa convocatoria EL COLOMBIANO habló con Freddy Guevara, coordinador nacional del partido Voluntad Popular y uno de los encargados de la iniciativa. El legislador vaticina que el parlamento al que pertenece seguirá en funciones aún cuando se juramente uno nuevo, de corte chavista.
¿Por qué convocan la Consulta Popular?
“Nicolás Maduro toma la decisión antidemocrática de llamar a los comicios y nuestra determinación política fue la no convalidación de ese fraude. Esto no es abstención porque esa no es una elección legítima. Entonces, buscamos un mecanismo de participación que permitiera movilizar al pueblo, expresar de manera formal el rechazo, pero que no fuera solo a través de Twitter, y que nos facilitara avanzar en nuestra estrategia. Si ellos optan por negar una vez más que la gente sea escuchada, nosotros tenemos que hacer todo lo contrario y activar mecanismos como la Consulta Popular, que está en la Constitución y no depende de las instituciones de la dictadura. El pueblo se expresará sobre el proceso del fraude, la convocatoria de elecciones presidenciales y los siguientes pasos de esta lucha”.
¿Qué tan articulada está la oposición para la Consulta?
“Tenemos un país en el que el 80 % de la ciudadanía se opone a la dictadura. La oposición mayoritaria gira entorno a la Asamblea Nacional y al presidente Guaidó porque nosotros recibimos el voto popular. Todas las fuerzas del Parlamento estamos alineadas entorno a este mecanismo. Sin embargo, como ha sucedido en todos estos procesos, hay actores que no están de acuerdo”.
Hablemos de lo tangible: la ejecución. Si ustedes ponen una mesa de votación dentro de Venezuela les cae la FAES, la Guardia Nacional, etc. ¿Cómo harán para hacer realidad el mecanismo?
“Con la dictadura no tenemos certeza de nada. La última vez que hicimos un ejercicio similar en 2017 asesinaron a venezolanos. Son impredecibles, nunca se sabe cuándo empezarán a reprimir y no tenemos cómo evitarlo. Nicolás Maduro tiene todos los elementos de poder y lo que nos toca es resistir. Por eso, apelamos a que haya la mayor cantidad de espacios de votación para que sea difícil para la dictadura atacarlos en simultáneo. Facilitaremos la participación a distancia a través de mecanismos digitales y a partir de puntos itinerantes que van a tener voluntarios recorriendo las casas. Hemos planteado más de 3 mil puntos en todo el país”.
¿Quién será el veedor?
“La Asamblea Nacional designó un Comité Organizador con siete miembros de la sociedad civil. Lo preside Enrique Colmenares Finol, que es de la organización que promovió la Consulta Popular; también está la doctora Blanca Rosa Mármol de León, una exmagistrada del TSJ; Horacio Medina, del sector del petróleo; Isabel Pereira, académica; dos representantes del movimiento estudiantil y la presidenta del Colegio de Abogados del estado Carabobo. Nuestros veedores son la sociedad civil y utilizaremos un sistema de verificación auditable por cualquier autoridad internacional llamada Voatz”.
Cuando la gente vote, ¿ustedes cómo lograrán hacer efectivo el mandato del pueblo?
“Si hubiese Estado de Derecho esto sería sencillo porque los mandatos tienen que hacerse cumplir y, si eso no sucede, se va a tribunales. Pero en Venezuela este no existe y por eso tenemos que realizar mecanismos de este tipo. La forma en la que lo haremos efectivo es luchando, presionando y generando movimientos de resistencia civil no violenta para crear mayor presión interna para quienes sostienen al dictador. También pedimos más apoyo en el ámbito internacional”.
El periodo de ustedes como diputados de la Asamblea Nacional vence en enero. Lo que el régimen hará el 6 de diciembre es cambiar para que la oposición pierda el control de la única institución del país que está a su mando. ¿Qué harán?
“Al no haber una elección el mandato del Parlamento continúa constitucionalmente hasta que se realicen comicios. Esto significa que nosotros como Asamblea Nacional continuaremos ejerciendo nuestra potestad hasta que logremos la realización de elecciones parlamentarias libres. Ese es un planteamiento apoyado por los juristas del TSE en el exilio y la academia. Yo fui concejal en 2008, me tocaban cuatro años y como al cuarto no hubo elección se extendió el periodo y esto sucedió con más de 3.000 autoridades en todo el país”.
Venezuela tiene un presidente interino alterno a Maduro, un TSJ y una fiscal en el exilio, y ahora habrá una Asamblea Nacional paralela. ¿Tendrán un gobierno completo en el exilio?
“Como oposición no estamos planteando un gobierno en el exilio. La asamblea paralela ya la tenemos con el fraude constituyente (ANC) que crearon en 2017 de manera dictatorial porque el Parlamento legítimo somos nosotros. Además, este año la dictadura se tomó el Palacio Federal e intentó imponer un presidente del legislativo diferente. Lo que pasará el 5 de enero es que ellos unificarán sus dos asambleas porque aumentaron la cantidad de escaños. Tendrán el control de facto del espacio y nosotros seremos la Asamblea Nacional legítima. Seguiremos luchando desde adentro aunque tengamos que cargar con el costo político”.
Habla de costo político y la realidad es que podrían llevarlo preso por liderar esta Consulta...
“Viví tres años exiliado en una embajada por acompañar las protestas. Acá tenemos el dicho de que ‘el que está picado de culebra cuando ve el bejuco se asusta’. Todos los que hemos perdido la libertad tenemos miedo de volver a perderla, pero aprendimos que la valentía y el coraje no se trata de no sentir temor, sino de actuar a pesar de ese miedo. Después del 5 de enero habrá un riesgo mayor de persecución política, pero nuestra única opción es seguir luchando hasta vencer”.
¿Cómo están financiando la Consulta Popular?
“La mayoría son aportes privados de venezolanos en el exterior y de cooperación internacional”.
Cooperación internacional...¿quiénes?
“Hay muchas ONG afuera que apoyan los proyectos democráticos. No tengo el detalle de esa información, quienes estamos en Venezuela no manejamos esos datos porque, si los tuviésemos, ellos podrían meternos presos, torturarnos y obtenerla. Como mecanismo de seguridad los temas financieros no los coordinamos dentro del país”.
Estados Unidos es determinante en el reconocimiento de Guaidó como presidente interino. Trump fue clave en esto, pero ya se va. ¿Han tenido contactos con el equipo de Joe Biden?
“La relación entre ambos países es bipartidista. Hemos encontrado grandes aliados en el Congreso de parte de los demócratas y eso nos permite estar confiados en que continuaremos con el respaldo de Estados Unidos como nación. Pocas naciones como Colombia y Estados Unidos han tomado decisiones realmente firmes con nuestra lucha. Necesitamos que se den pasos mucho más determinantes en todo el mundo. Ellos por convicción no saldrán, son unos dictadores”.