Cuando se revisa el mapa de casos de coronavirus en la región (ver infografía) es evidente cómo los puntos más coyunturales se concentran en tres naciones (Brasil, Chile y Perú), pero la crisis de cada país no es única y el comportamiento de la pandemia demuestra que desde los más ricos hasta las zonas más pobres pueden sufrir por un enemigo silencioso que ha infectado a 4,8 millones de personas en el mundo, según la U. Johns Hopkins.
En la cuenca del Amazonas, que conecta a ocho países, ya son 20 mil los contagios en comunidades indígenas, según la Organización Panamericana de la Salud. Esa selva compartida que tiene en común la precariedad de los servicios en salud y focos de casos de tres países de Suramérica –Brasil, Colombia y Perú–, es la evidencia clara de que la pandemia es un problema que puede agravarse en los pasos internacionales.
Sucedió, por ejemplo, en Paraguay. Con una frontera de 1.300 kilómetros compartida con Brasil, por lo que ese Gobierno aseguró que la mayoría de casos recientes de covid son importados desde São Paulo, por lo que abrir la zona limítrofe es una de las últimas prioridades del gobierno de Mario Abdo Benitez.
En Colombia el relato se repite: uno de los focos está en Amazonas, un departamento a quince minutos en moto de Brasil donde los contagios llegaron ayer a 1.221 según el Instituto Nacional de Salud. Además, otro de sus vecinos, Perú, ya roza los 100 mil contagios y una de sus regiones más afectadas es Loreto, también en la zona de frontera.
Las medidas para controlar la covid son de carácter nacional y, a veces, local, pero frenarla requiere de todos los países. En teoría, para eso está la Organización Mundial de la Salud, pero sus directrices no son vinculantes y ante gobiernos como el de Jair Bolsonaro en Brasil se están quedando en el papel y los contagios superan los 266 mil.
La viróloga de la U. Javeriana, Fernanda Gutiérrez, explica que la covid llegó en avión y su comportamiento está relacionado con lo que cada país haga. Sí, desde las fronteras, en las que la aérea tiene un papel fundamental, puede agravarse la situación en salud. Una vez entra en el territorio, el comportamiento del virus depende de lo que cada país haga, explica Gutiérrez.