La tensión de centenares de trabajadores panameños afectados por el bloqueo a la empresa Wisa, de la familia Waked, sancionada por Estados Unidos por supuesto blanqueo de capitales del narcotráfico, hizo que marcharan este fin de semana en Ciudad de Panamá para respaldar a sus empleadores.
Juan Luis Correa, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Grupo Wisa, dijo al diario panameño La Estrella, que pertenece a esa empresa, que las sanciones estadounidenses violan uno de los más sagrados conceptos de la democracia, que es la presunción de inocencia.
“No hay hasta el momento ninguna acusación contra el grupo Wisa y Abdul Waked, propietario de esa sociedad, con la excepción de que estamos en esa lista que nos parece injusta. Eso nos tiene preocupados, seguimos creyendo en la presunción de inocencia de las empresas que dan trabajo a más de 4.000 personas en Panamá”, dijo Correa.
Abdul y Nidal Waked, supuestos cabecillas de una organización de lavado de dinero, fueron incluidos por Estados Unidos en la llamada “Lista Clinton” el pasado 5 de mayo, junto con 68 de sus empresas, lo que impide a estos negocios tener algún tipo de relación con estadounidenses o sus empresas.
Por eso se dio el bloqueo que hicieron las franquicias Visa y Mastercard a la cadena de tiendas La Riviera, propiedad de la familia Waked, y desde entonces no es posible recibir tarjetas débito y crédito en ninguno de sus puntos de venta.
Nidal Waked fue detenido el 5 de este mes en Colombia mientras que Abdul, su tío, se ha desligado del caso y ha dicho que sus negocios no están relacionados con los de su sobrino.
Casos particulares
Pese al bloqueo Estados Unidos levantó una serie de licencias y excepciones que permiten a algunas de las empresas vinculadas a la familia Waked seguir operando normalmente por un tiempo definido. Entre ellas están los diarios La Estrella y El Siglo, del grupo Wisa y por otro lado, al banco Balboa Bank & Trust y su casa de valores Balboa Securities, en los que tiene acciones Nidal Waked.
El conglomerado de los Waked incluye desde centros comerciales, inmobiliarias y bancos, hasta medios de comunicación, tiendas libres de impuestos y negocios en la Zona Libre de Colón (ZLC), la zona franca más grande del continente.
Desde la medida varias de las tiendas solo reciben cheques y efectivo.
“El señor Waked y su familia no han dejado de pagarle a sus trabajadores a pesar de lo difícil que es, porque se nos está haciendo difícil poder vender”, comentó Correa a La Estrella.
El Gobierno de Panamá está a la expectativa de proteger los empleos de miles de personas que trabajan para los Waked y por eso, busca desde la semana pasada que se levanten más licencias e inocentes no paguen los platos rotos del caso.